Tras lograr cerrar ayer en positivo, cortando su racha negativa de cuatro sesiones de caídas, el rojo vuelve al Ibex 35. El jarro de agua fría que han supuesto las actas de la Fed lleva al selectivo español a perder casi un 1,5% y ceder el nivel de los 7.000 puntos.
La compañía de infraestructuras vuelve a reconcentrarse en lo que de verdad importa para superar el Covid-19 y el efecto en sus cuentas. Minimiza pérdidas en su cotización en un verano tranquilo que quiere trasladar a sus aventuras empresariales, aunque de momento sigue dejando de lado su dividendo.
La entidad financiera asturiana reduce ostensiblemente las fuertes pérdidas acumuladas en el presente ejercicio al calor de los rumores de fusión y de la entrada de manos fuertes en su accionariado. Movimientos que se anticipan a las pretensiones del Banco Central Europeo para un valor que se encuentra entre los preferidos por los analistas como candidatos a unir sus fuerzas a otra entidad junto con Bankia o Unicaja.
La visión prudente de la Fed sobre la economía de EEUU provoca el descenso de los futuros europeos. Los del Ibex 35 caen más de un 1% afectados también por las tensiones entre EEUU y China y el incremento de contagios de coronavirus.
La operadora de telecomunicaciones sigue en situación de impasse en el mercado a la espera de la fecha final de la oferta presenta por los tres fondos para incluso excluir al valor de bolsa. Conforme pasa el tiempo se alejan las expectativas de que se presente la esperada contraopa que parece diluirse, como el interés de los inversores sobre el valor.
El lujo ha sido fuertemente castigado por el coronavirus. El cierre de tiendas y las caídas de las ventas han provocado importantes descensos en las bolsas. Sin embargo, se aprecia cierta recuperación en el sector, a pesar de que algunas previsiones no sean muy halagüeñas. Tres firmas podrían ser interesantes, por técnico, a la espera de nuevas subidas.
El selectivo español logra cerrar en verde tras cuatro sesiones negativas, aguantando el nivel de los 7.000 puntos. Lo hace al calor de la sesión en Wall Street, orientada por los récords del S&P500 y el Nasdaq alcanzados ayer.
Tras la adquisición de ITMS, Atrys Health consolida su estrategia de expansión en América Latina, en este caso con la compra de AxisMed, una compañía brasileña de soluciones para la gestión de la salud.
La promotora inmobiliaria continúa con los trabajos de su reestructuración para superar el efecto perverso que está produciendo en la compañía el impacto del coronavirus. Es uno de los peores valores del ejercicio, con una caída superior al 60% en lo que va de año y busca poner en orden en su endeudamiento de cara a futuro.
La socimi se ha convertido en objeto de deseo bursátil ante la fuerte caída que experimenta en lo que va de año porque la crisis derivada de la pandemia está afectando en la línea de flotación de la compañía. Un valor que sube en el último mes pero que se frena ligeramente en lo que llevamos de agosto.