Los índices abren al alza de Wall Street en la sesión de este viernes, con S&P 500 y Nasdaq recuperándose de las pérdidas de los últimos días, mientras el Dow Jones abre con caídas en los primeros minutos de negociación. El parqué neoyorquino acumula tres años de sólidas ganancias, y los inversores quieren entrar con buen pie también en 2026.
PayPal ha caído un 81% por debajo de su máximo histórico y muchos inversores se han dejado llevar por ello. No obstante, los números cuentan una historia totalmente diferente.
Warren Buffett, fundador de Berkshire Hathaway, además de ser uno de los mejores inversores de todos los tiempos, tiene su propio indicador. El mismo se encuentra en su punto más alto desde 1970, coincidiendo con su apuesta y motor de la bolsa en el 2025: La inteligencia artificial.
El Dow Jones y el S&P 500 van camino de cerrar un año con sólidas ganancias, si bien en los últimos días parecen haberse desinflado, poniendo muy complicado el rally de Navidad. Los expertos anticipan un 2026 de elevada volatilidad en el parqué neoyorquino.
Nvidia está en avanzadas conversaciones para comprar la startup israelí AI21 Labs por un valor entre 2.000 y 3.000 millones de dólares, con el objetivo de fortalecer su presencia en el sector de la inteligencia artificial.
Las actas revelan diferencias en el FOMC de la Fed respecto a futuros recortes de tipos. Algunos miembros abogan por mantenerlos, mientras otros consideran más reducciones.
La computación cuántica se presenta como la ‘gran temática’ de Wall Street para los próximos años. Incluso en la cartera de Warren Buffett, que se prepara para dar el relevo a Greg Abel, se pueden encontrar valores que apuestan por esta nueva tecnología disruptiva.
Moderna fue una de las ganadoras de la pandemia del COVID-19, pero desde 2022 la firma acumular una pérdida de valor del 80%. Dejando en evidencia la falta de un impulso real.
Tesla ha publicado pesimistas estimaciones de entrega de vehículos, siendo este trimestre el peor de todos.
Apertura con pocos ánimos en Wall Street. Tras dos días en rojo, los grandes índices no encuentran razones de peso para un cambio de rumbo, en un entorno de actividad reducida por las fechas navideñas. Los inversores mantienen la cautela además antes de la última gran referencia del año, que no es otra que la publicación de las actas de la última reunión de la Fed.