El selectivo español consigue de nuevo remontar posiciones al calor de una ligera mejora al cierre de la sesión ante la volatilidad de los valores ante las señales confusas que llegan del conflcito y el estrecho de Ormuz, malas de Trump, buenas de Pakistan y con los vaivenes del precio del petróleo. Sin embargo, el mínimo empujón de los inversores sirve para colocar al Ibex 35 sobre los 20.200 puntos al cierre y marcar por quinta vez máximos históricos en este mes.