La geopolítica se ha convertido en el gran director de orquesta de los mercados y obliga a los inversores a cambiar el enfoque: menos agresividad, más liquidez y mucha más selección. Antonio Castelo, analista de iBroker, analiza qué activos pueden actuar como refugio en este entorno de volatilidad —energía, defensa y oro— y qué oportunidades siguen teniendo sentido en bolsa, desde la infraestructura de inteligencia artificial hasta la banca europea de calidad.
Dos meses después del inicio del conflicto entre Irán y Estados Unidos, los mercados han demostrado una notable resiliencia: Wall Street se mueve en máximos y Europa resiste cerca de niveles previos. En este contexto, la atención gira ahora hacia los bancos centrales —con previsión de pausa en tipos pero mensajes clave— y hacia una intensa semana de resultados en el Ibex 35, que pondrá a prueba la solidez del mercado español.
Antonio Castelo, analista de iBroker, destaca que el mercado se ha acostumbrado a sobresaltos intensos pero sostenibles, en un shock, de que momento, en el ámbito energético califica de administrable mientras los inversores le conceden el beneficio de la duda. En especial, porque lo que buscan es un escenario de normalización posterior. Y destaca, en tres bloques, estos valores del selectivo en los que hay que fijarse.
Antonio Castelo, analista de iBroker, destaca que la incertidumbre sigue siendo inherente al discurrir actual de los mercados financieros al inicio de la sexta semana de conflicto. Respecto de la inversión, que son múltiples los factores a tener en cuenta, aunque considera que hay que ser muy selectivo en el mercado español, con Repsol, claramente favorecida por el encarecimiento del petróleo y con margen para mejorar sus previsiones; Iberdrola, como apuesta defensiva dentro de las renovables y redes eléctricas; y Endesa, también beneficiada por su perfil regulado. Estos valores ofrecen mayor estabilidad en un contexto incierto.
Antonio Castelo, analista de iBroker, pone sobre la mesa la compleja situación actual, con dos escenarios importanrtes y el desconcierto existente, con un mercado que escucha declaraciones y descuenta los hechos. Nerviosos, porque ya lo que está en juego no es solo la dirección actual, sino de la calidad futura del mercado. Así, está sobre la mesa un riesgo de desaceleración junto con una potencial recesión prolongada si la situación actual, de precios del petróleo descontrolados, se cronifica. Prudencia máxima a la hora de invertir con la mirada en utilities y energía y en valores como Repsol, Iberdrola, Endesa y Naturgy.
Antonio Castelo, analista de iBroker, destaca la enorme volatilidad que vive hoy un Ibex 35 con 800 puntos de diferencia entre el máximos y el mínimo. A pesar del cambio de sesgo por las presuntas conversaciones que aunque Irán niega dejan en impasse el posible ataque anunciado por Trump contra infraestructuras eléctricas iraníes corrige el precio del crudo y dispara a las bolsas, señala la prudencia que debe presidir el quehacer de los inversores en este momento. Y esto es lo que nos aconseja para el complejo momento del mercado y los valores que pueden salir victoriosos.
El especialista en mercados de iBroker, Antonio Castelo, recomienda evitar cambios bruscos en las carteras pese al contexto de tensiones geopolíticas y shock energético. En su opinión, el momento exige mayor selectividad y rotación hacia sectores más resilientes como energía, defensa, infraestructuras eléctricas o materias primas estratégicas.
Con Antonio Castelo, analista de iBroker, destaca que esta situación de miedo generalizado, con ganadores y perdedores claros lo más importante es ver hasta dónde llega el conflicto. Si se trata de un recorte táctico, o, si por el contrario el cierre del estrecho de Ormuz propicia un petróleo que estructuralmente se coloque por encima de los 100 dólares, lo que provocaría un repunte de la inflación con menor crecimiento y la reacción de los bancos centrales, que bien no moverían tipos e incluso, los podrían subir en el peor escenario.
La nueva ofensiva arancelaria de Estados Unidos no cambia el rumbo proteccionista, pero sí añade una dosis extra de incertidumbre legal y regulatoria. Según el análisis de Antonio Castelo, el impacto macro inicial es moderado, aunque el nuevo marco penaliza especialmente a Europa y a los sectores más expuestos al comercio exterior, obligando a los inversores a exigir mayores primas de riesgo y a ser más selectivos.
Las grandes tecnológicas continúan a la baja, mientras el S&P 500 se mantiene gracias a una rotación interna hacia sectores con beneficios más visibles y perfiles defensivos. Según Antonio Castelo, analista de iBroker, la caída de gigantes como Microsoft y Amazon refleja tanto la alta concentración del mercado en estas compañías como el cambio de narrativa en torno a la inteligencia artificial, que ahora exige retorno tangible y estabilidad de márgenes.