Manuel López Torrents es periodista económico, titulado por la Universidad Complutense de Madrid. Ha ejercido su profesión en medios como El Boletín, El Economista, El Confidencial, Negocio & Estilo de Vida, Vozpópuli, La Política Online (Argentina-México) y Estrategias de Inversión.
Además, ha sido colaborador en Mi Cartera de Inversión, Onda Cero, Libertad Digital TV, Gestiona Radio, Invertia, Radio Cooperativa (Chile), America Economía (Chile), Cuarto Poder y 8 TV Mediterráneo. Fue promotor y fundador del Spain Investors Day y es autor de De la Bolsa a la Gloria (Ediciones Destino, 2013).
Durante décadas, el fútbol fue un negocio emocional. Los presidentes hablaban a los aficionados, los entrenadores a la prensa deportiva y los jugadores lo hacían en rueda de prensa o en los programas de radio. Todo eso ha cambiado.
Europa lleva años llenándose la boca con la necesidad de crear mercados de capitales más profundos, más competitivos y más parecidos a los estadounidenses. Lo repiten Mario Draghi, Enrico Letta, la CNMV, BME, Bruselas y prácticamente cualquier informe serio sobre el futuro económico europeo. Menos dependencia bancaria. Más ahorro privado canalizado hacia la economía productiva. Pero hay algo que lo impide siempre.
El reciente estreno de la biopic Michael ha vuelto a desatar la fiebre global por el Rey del Pop. Las salas de cine se llenan para presenciar el nacimiento de un mito, recordándonos una época de la música que hoy nos parece pura artesanía romántica. Sin embargo, si miramos hoy a Wall Street, vemos una realidad muy distinta: un mercado estadounidense en máximos históricos, impulsado por el tono aparentemente imparable de la Inteligencia Artificial, donde los algoritmos y los ETFs dictan las reglas del juego.
El gestor de Trea Emerging Markets Credit Opportunities defiende que los mercados emergentes han ganado madurez, liquidez y capacidad de adaptación a la incertidumbre geopolítica. Armengol apuesta por la selección de emisores y ve valor en compañías ligadas al petróleo y en países como Brasil, donde todavía existen oportunidades atractivas en deuda corporativa.
Noticia terrible, (y presunta), pero los relevos en la empresa familiar son siempre tempestuosos. El mercado ha sido la mejor solución a lo largo de los tiempos.
Estrategias de Inversión entrevista a Juan Villalonga, inversor, emprendedor y experto en creación de valor, así como a su gemelo digital, creado con su nueva compañía Dopplemind.
Pese a la escalada geopolítica en Oriente Medio, el repunte del petróleo y las dudas sobre el crecimiento global, los mercados continúan mostrando fortaleza. Para Ricardo Gil, CIO de TREA Asset Management, la clave sigue estando en la capacidad de las compañías para mantener márgenes y beneficios en un entorno cada vez más complejo. En esta entrevista, analiza el impacto real de la crisis energética, el papel del mercado de deuda como termómetro de riesgo y las grandes tendencias estructurales que marcarán los próximos años, desde la independencia energética hasta la Defensa o las nuevas cadenas de suministro.
Europa (mención especial a España) ya no utiliza la deuda para construir futuro. La utiliza para aplazar reformas que nadie se atreve a afrontar. Para pagar gasto. Y eso explica muchas más cosas de las que parece.
El último enfrentamiento entre Red Eléctrica y las compañías eléctricas, tras el apagón, ha vuelto a poner el foco en el sistema eléctrico español. Como siempre, cruce de reproches y escaqueo de responsabilidades: unos apuntan a la generación, otros a la red. El regulador observa, el Gobierno pide explicaciones… y todo queda en una discusión técnica que apenas roza el problema real y que, por supuesto, deja al ciudadano fuera del debate. Mientras tanto, en las casas, la transición energética se gestiona con regletas, ladrones y una cierta fe en que aquello no salte por los aires.
¿Se imaginan un partido que llevara en su programa electoral un fuerte proceso privatizador, rigor presupuestario, bajadas de impuestos, cumplimiento de los criterios de Maastricht (también olvidados), impulso al capital y al ahorro y, por tanto, creación del capitalismo popular? Impensable en toda Europa, ¿verdad? Pues en España hubo uno que lo hizo, lo aplicó y la sociedad le premió con mayoría absoluta.