Manuel López Torrents es periodista económico, titulado por la Universidad Complutense de Madrid. Ha ejercido su profesión en medios como El Boletín, El Economista, El Confidencial, Negocio & Estilo de Vida, Vozpópuli, La Política Online (Argentina-México) y Estrategias de Inversión.
Además, ha sido colaborador en Mi Cartera de Inversión, Onda Cero, Libertad Digital TV, Gestiona Radio, Invertia, Radio Cooperativa (Chile), America Economía (Chile), Cuarto Poder y 8 TV Mediterráneo. Fue promotor y fundador del Spain Investors Day y es autor de De la Bolsa a la Gloria (Ediciones Destino, 2013).
«Se recibe, pero no se acata», responden los gobiernos a cada nueva recomendación para recuperar el crecimiento europeo. Mientras eso pasa, hacemos algo extraordinario, muy español; diría: ahorramos en Europa, nuestros fondos invierten buena parte de ese dinero en las grandes compañías estadounidenses y después nos lamentamos de que sean ellas las que tengan capital para conquistar mercados, invertir y comprar otras empresas fuera de sus fronteras. Por ejemplo, en Europa.
Entrevistamos al profesor Carlos Rodríguez Braun y al gestor José Ramón Iturriaga (Abante), que han escrito conjuntamente el libro “Ahora ahorra” (Lid Editorial).
Too big too fail o demasiado grande para caer no le sirvió de nada a Lehmam Brothers hace 18 años. Su caída significó un antes y un después en la historia financiera de todo el mundo. Hablamos de su historia y de lo que supuso para los mercados globales.
Tipos al alza, bonos bajo sospecha y una Europa cada vez más pobre en términos relativos. Todo tiene un denominador común: inflación. La gran paradoja es que las políticas diseñadas para proteger a quienes menos tienen están consiguiendo que quienes poseen activos sean cada vez más ricos.
La inflación es el coste del Estado. No lo digo yo, la frase se la han atribuido a mucha gente, entre otros, a Ronald Reagan, que algo sabría del Estado, pero da igual, esto es así. Los estados son quienes nos prometen y prometen cosas, derechos, privilegios… gratis, por supuesto. El dinero no es de nadie. Se gasta y se saca más. “No me digas que no hay dinero para hacer política, Pedro”. Ahora, los mercados implosionan, porque dudan del enorme tamaño de la deuda pública.
Promotores, consultoras y expertos del sector inmobiliario consultados por Estrategias de Inversión advierten de que el incremento del gravamen sobre los beneficios no distribuidos de las socimis deteriorará la rentabilidad de las inversiones, elevará la incertidumbre regulatoria y llevará a parte del capital institucional a replantear su apuesta por España en favor de otros mercados o de otros segmentos inmobiliarios.
Elecciones de 1996. Amarga victoria. José María Aznar llegó a La Moncloa sin mayoría absoluta, obligado a negociar cada ley y a pagar el peaje político del Pacto del Majestic. Muchos le bautizaron como Aznar el Breve. Pocos apostaban por que aquel Gobierno pudiera durar una legislatura, y menos aún que pudiera transformar el país.
Entrevistamos a nuestro compañero Manuel López Torrents, periodista que acaba de publicar su séptimo libro , "Poder Blando, el liderazgo del Siglo XXI", que contiene, además de un ensayo sobre el asunto, 15 entrevistas con personajes relevantes y está prologado por el presidente de Banco Sabadell, José Oliu.
Este Mundial vuelve a señalar a España como país excelente. Muchas veces lo somos, sin darnos cuenta. La sociedad civil y la empresa hacen bien las cosas. Sin embargo, hay demasiados intereses que se empeñan en enfrentarnos, casi siempre políticos. En 2010, en un momento muy parecido al actual, también fuimos señalados como depósito de excelencia, pero los siguientes años han sido terribles. Estamos ante la oportunidad de no repetir el fiasco, que ha sido enorme.
España y Europa saben que tienen un problema de competitividad. Se ha diagnosticado en informes, cumbres, discursos y planes estratégicos. El retraso tecnológico frente a Estados Unidos y China, es palpable, así como la debilidad de sus mercados de capitales, su menor capacidad para transformar la investigación en empresas globales y las dificultades de su industria para competir bajo unos costes energéticos y administrativos muy superiores.