El euro digital está encima de la mesa del Consejo de Gobierno del BCE. Y el Banco de España respalda con la debida cautela los posibles avances hacia su lanzamiento. La banca española ha asumido el reto. También con la debida prudencia. Porque las divisas digitales exigen cambios regulatorios, de supervisión, así como avances tecnológicos y nuevas directrices de gestión interna en el sector financiero.
Si se dice con razón que el proyecto de presupuestos del Estado es la ley anual más importante porque permite inducir las prioridades del Gobierno en materia de política económica y conocer su estrategia para sortear las eventuales crisis e impulsar la actividad, la que maneja en estos momentos el Ejecutivo no sale bien parada.
Las bolsas europeas abren con subidas en la apertura. El DAX se anota un 0,39%, hasta los 13.212 puntos. El FTSE -100 avanza un 0,3%, hasta los 6.322 puntos. El CAC-40 sube algo más de medio punto porcentual, el FTSE –MIB abre sobre los 20.984 puntos con un Ibex 35 que abre con subidas del 0,9% que le llevan sobre los 7.781 puntos.
Los principales bancos centrales del planeta han abierto el melón de las monedas digitales. Después de una larga década de convivencia inversora con las criptomonedas, y bajo la tutela del Banco Internacional de Pagos (BIS, según sus siglas en inglés), institución de la que emanan las regulaciones de la industria financiera y bancaria, las autoridades monetarias han sucumbido a los efectos de la digitalización.
Las empresas españolas apuestan por la digitalización. Han instaurado procesos de reconversión y planes de inversión para no perder el tren de la Revolución Industrial 4.0, aunque el trayecto siga siendo todavía sinuoso y requiera de capitales y de perseverancia corporativa. Las cotizadas desglosan sus iniciativas digitales, sólo unas semanas después de que el Gobierno presentara la Agenda España Digital 2025, la hoja de ruta sobre la que la cuarta economía del euro debe asentar gran parte de la llamada segunda ola de modernización productiva del país, dotada de 70.000 millones de inversiones público-privadas en el trienio 2020-22.
La semana pasada decíamos que la cotización del DAX seguía sumida en un rango lateral con sesgo interminable alcista, lateral en el Hace dos semanas indicábamos que la pérdida de soportes podría llevar al DAX hacia niveles de Fibonacci, algo que cumplió al corregir hasta el 38,2% y la semana pasada decíamos que el índice alemán estaba mejorando, pero que todavía tenía resistencias importantes que tenía primero que superar antes de empezar a ser más optimista.
Exponemos algunas de las preguntas planteadas en el Encuentro Digital de la jornada de ayer, lunes día 9 de NOV20, en Zona de Trading, sección dedicada al análisis y operativa de corto plazo que, como cada lunes, se realiza en directo a partir de las 12:00h sobre el mercado español.
¿Cómo será el mundo dentro de 15 años? Esa es una pregunta difícil de contestar. Sin resolverla no podríamos encontrar la respuesta a qué tipo de activos o de inversiones serán los ganadores pensando en el largo plazo. Pese a que la cuestión no tiene una solución sencilla, la crisis del coronavirus ha acelerado muchos de los cambios sociales y económicos que se estaban produciendo, trayendo al presente tendencias del futuro. O mejor dicho, megatendencias.
El resultado de las elecciones americanas ha vuelto a constituir una sorpresa, como ya lo fue el referéndum del Brexit, poniendo de manifiesto el riesgo que supone tomar decisiones de inversión basadas en las encuestas.
Sesión alcista en Europa tras la victoria, durante el fin de semana, de Biden como presidente de EEUU. El DAX sube un 1,83%, hasta los 12.709 puntos; el FTSE-100 avanza un 1,59% y abre en los 6.003 puntos, el CAC-40 se anota un 1,6%, hasta los 5040 puntos con un FTSE MIB que arranca la semana desde los 20.036 puntos tras subir algo más de un punto y medio porcentual.