El Ibex 35 abre la sesión tras la borrachera de caídas de ayer y lo hace asimilando las cuentas conocidas antes del mercado, en concreto, las de Gas Natural y BBVA que, si bien han superado expectativas, se dejan llevar por la corriente vendedora que arrasa el parqué. Los inversores siguen muy pendientes del petróleo, con el Brent intentando recuperar los 30 dólares. En el mercado de divisas el euro se fortalece frente al dólar hasta 1,091 dólares.
Hoy BBVA ha rendido cuentas del ejercicio 2015 antes de la apertura de mercado. Si los inversores digieren bien los números presentados, el valor podría librar el soporte importante de los 5,50 euros. Si lo pierde, podría regresar a niveles del otoño de 2012.
Los resultados de 2015 se han situado en línea en margen de intereses y margen bruto frente a las estimaciones de consenso. En términos de margen neto la entidad ha superado en un 1% lo esperado mientras que el beneficio neto ha estado un 7% por encima.
El beneficio neto del ejercicio 2015 se sitúa en €1.502 millones y aumenta en un 2,7%, alcanzando el objetivo previsto en el plan estratégico 2013-2015
Con los caucus de Iowa comienza realmente el proceso electoral de Estados Unidos. Lo que ha quedado claro después de esta cita es que la carrera a la presidencia de EEUU va a ser larga y muy reñida. La batalla, no obstante, podría ser propicia para los inversores que supieran en cuáles son las temáticas de debate en las que hay que fijarse para aprovecharse de tendencias que serían válidas en la próxima legislatura.
El selectivo español vuelve a ser el índice europeo más castigado de Europa, con unas caídas que han superado el 2,95% y que han dejado al Ibex en 8.528 puntos. Los descensos han estado propagados, de nuevo, por una profunda caída del petróleo.
Era cuestión de tiempo; eso decían la mayor parte de los expertos. Las fuertes subidas de la antigua Google en bolsa y la decepción de Apple en los últimos meses habían ido reduciendo la diferencia de capitalización entre las dos empresas.
Repsol arrastra consigo a sus mayores accionistas, Caixabank y Sacyr, a la parte baja del Ibex 35, después de que la agencia de calificación Standard & Poor’s haya puesto en revisión la calificación de la petrolera.