“Repsol se ha focalizado en mantener su calificación crediticia de grado de inversión, dado el ambiente que prevalece”, indican desde Barclays tras analizar las cuentas presentadas por la petrolera.

 “El anuncio de un recorte del 40% en el dividendo final de Repsol hasta los 0.3 euros por acción es una demostración de que el mantenimiento del grado de inversión en su calificación crediticia se ha convertido en una prioridad para el grupo”, indican desde Barclays.
 
Además, aunque no se ha confirmado, el periódico Expansión también informa de que Repsol podría monetizar parte de su inversión en Gas Natural. Estos son para los expertos de Barclays dos señales de que el equipo de administración y la junta están siendo pragmáticos sobre cómo responder a la crisis.

Todo esto, combinado con las reducciones en el gasto de capital y un entorno margen de refino todavía fuerte debería permitir que el grupo equilibrar el flujo de caja punto para repartir cerca de 40 billones de dólares en dividendos, aunque si estas medidas son suficientes para mantener la calificación crediticia de grado de inversión en todas las agencias sigue siendo incierto.
 
Con la cotización de las acciones de Repsol en poco más de 0,4 veces su valor contable ya asimila muchos de los problemas y valoran positivamente la actualización.

Por ello, desde Barclays emiten una recomendación de “igual que el mercado” sobre Repsol, aunque elevan significativamente el precio objetivo a 16 euros por acción, un 80% por encima de la cotización actual.