Se celebra en Bruselas la cumbre de la UE que debería ser un punto y a parte en la crisis de la Eurozona. El listón está alto tras los continuos retrasos en la ejecución de los acuerdos pasados, la permanente aparición de propuestas y contrapropuestas sobre el modo de resolver la crisis, y las interminables discusiones públicas sobre las cuestiones de fondo, que han hecho posible que dos años después la crisis haya de ser resuelta en clave de todo o nada. Se habla ya abiertamente de acordar una unión mucho más estrecha con pérdida de la autonomía nacional que ello implica, o la ruptura del euro en su forma actual.
Al menos 23 países formarán parte del tratado gubernamental para reforzar el euro. Reino Unido y Hungría, que no están interesados, quedan fuera. Así lo ha anunciado el presidente francés, Nicolás Sarkozy, quien además ha indicado que la UE abandona el proyecto de reforma del Tratatado a 27.
Ya se ha dado a conocer el primer capítulo: el BCE sale al rescate de la banca. Y ¿ahora qué? A falta de conocer cómo se escribirá la segunda parte, resultado de la cumbre de hoy, da la sensación de que Europa está encauzando el rumbo, a pesar de no adoptar medidas drásticas. Aún con todo, el par euro/dólar pervive en el entorno del 1,35 dando batalla a lo que sería lógico, pero ¿será capaz nuestra divisa comunitaria de mantener su fortaleza frente a los americanos?
Hoy es el gran día. Los países de la eurozona están llamados a adoptar una solución concreta que permita salvar al euro de la quiebra. Además de esto, Alemania estará pendiente de toda una batería de datos macroeconómicos, así como el índice de confianza de la Universidad de Michigan en Estados Unidos.
Esta semana comenzó la ampliación de capital liberada de Grifols. Hay datos que creo serán de utilidad para tener clara la decisión a tomar antes del fin de la misma, el 20 de diciembre.
No han gustado en absoluto las palabras de Mario Dragui a la vista de cómo han cerrado las bolsas este jueves. Caídas generalizadas en toda Europa que han contagiado, además, a Wall Street, y todavía a la espera de las conclusiones de la Cumbre de la eurozona de mañana. El Ibex 35 ha cerrado con un desplome del 2,12% y se deja por el camino los 8.500 puntos. Todo después de la curva al alza de los mercados en los minutos previos a que el presidente del BCE comenzara su discurso y que más tarde daría paso a la hecatombe.
De nada importa en la apertura de la bolsa neoyorquina que las peticiones de subsidio de desempleo hayan caído a los mínimos de febrero. Hoy la actualidad está centrada en el Banco Central Europeo y su revisión a la baja del crecimiento previsto para la UE. Los tres principales índices se dejan del orden del 0,50% durante los primeros compases de negociación. El euro/dólar ya recorta posiciones hasta el 1,33 después de conocer la decisión de Mario Dragui.
Las peticiones semanales de subsidio por desempleo registraron un descenso de 23.000 solicitudes en la semana que finalizó el pasado 3 de diciembre respecto a la anterior. En concreto, se redujeron hasta las 381.000 peticiones, según los datos publicados hoy por el Departamento de Empleo estadounidense. Es el nivel más bajo desde febrero.
Se cumple el pronóstico. El Banco Central Europeo ha rebajado los tipos de interés en un cuarto de punto hasta dejar el precio del dinero en la eurozona en el 1%. Desde que Mario Dragui asumiera la presidencia de la entidad comunitario es la segunda vez que se aprueba un descenso desde el 1,5% que alcanzaron en la etapa de Jean-Claude Trichet. Sigue también los pasos previstos de cara al sector financiero para el que relaja las condiciones de garantías exigidas a los créditos y amplía el plazo de vencimiento hasta los tres años.
Primer paso dado. El Banco de Inglaterra mantiene los tipos de interés en el 0,5% tal y como se esperaba y tampoco modifica su política de compra de bonos en los 275.000 millones euros. Es el acontecimiento previo, como siempre, a la reunión y posterior rueda de prensa del Banco Central Europeo.