Los resultados de la entidad financiera cántabra dejan buen sabor de boca y más si cabe a golpe de dividendo, porque el aumento exponencial de los resultados supone abrir la puerta a un dividendo claramente ya, tras levantar el veto el BCE, muy atractivo. Más allá de ello en el mercado no lo rentabiliza y vuelve a poner en jaque la cota de los tres euros.
Los analistas no han recibido con grandes fanfarrias y alegrías los resultados de Telefónica a pesar de ser literalmente buenos. Beneficios récord, mayor recorte de deuda, uno de sus grandes hándicaps, sin duda, mientras ha revisado al alza los objetivos para el presente ejercicio en materia de ingresos y de oibda. En un movimiento que además ha contado con la consolidación tras la macrooperación de la venta de torres de Telxius a American Tower y la creación de la sociedad en el Reino Unido entre O2 y Virgin Media.
El Ibex 35 sube un 0,16% a final de una jornada con escasa información macroeconómica aunque los inversores contarán con la publicación de resultados empresariales a ambos lados del Atlántico. Asimismo, disminuye la cifra de parados registrando la mayor caída de la historia: 197.841 desempleados menos.
Tras la revisión de los analistas de sus recomendaciones hacia Sacyr después de publicar los resultados semestrales, la compañía se desprende de las ventas y se hace con 12 recomendaciones de compra de 13 totales.
La compañía dedicada al diseño, fabricación y comercialización de rodamientos de precisión, en su avance de resultados, obtiene un 143,5% más de ingresos en el segundo trimestre del año con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.
Las bolsas europeas cotizan hoy con signo mixto. El Dax 30 alemán resta un 0,22%; el FTSE 100 de Londres, un 0,02%; el Euro Stoxx 50, un 0,20%; el FTSE Mib italiano suma un 0,20% y el CAC 40 francés, un 0,28%.
El Ibex 35 intentará superar los 8.800 enteros este martes en una jornada en la que destaca el informe mensual de desempleo de julio, la subasta de obligaciones a 10 años, así como los pedidos a fábrica en EEUU y la comparecencia de algunos miembros del FOMC.
La compañía que preside Ignacio Sánchez Galán se mueve entre problemas que le surgen por todos lados: desde sus peticiones con Endesa de un cambio en el marco regulatorio, que ha hecho efecto en su cuenta de resultados, la latencia en bolsa y el caso Villarejo, que ve como se aleja de Repsol y CaixaBank, pero se acerca en el caso de las renovables. Todo ello mientras sigue siendo uno de los valores más castigados por los inversores en lo que va de año.
La entidad financiera, que se ha librado de los test de estrés por la fusión, cierra su ERE de grandes dimensiones, eleva el ahorro de costes tras absorber a Bankia y se ve penalizado por un mercado al que no le gustan sus cuentas y que muestra cierto cansancio tras la buena marcha del sector financiero hasta ahora, como a refrendado para el banco, el pasado mes de julio en negativo.
La compañía fotofoltaica vuelve a mirar de cara al selectivo, tras cerrar un mes en el que le ha ganado la partida al Ibex y a buena parte de sus compañeros bursátiles. Sin embargo, sus pérdidas superan el 30% y recupera el cetro de lo peor del indicador en lo que va de año.