Las bolsas europeas tratan de resarcirse tras una nueva semana negra en la que ayer jueves mostraban con ventas la idea de que la subida energética, tras los ataques a infraestructuras de gas y petróleo esenciales, se puede convertir en estructural tras la escalada del conflicto. Una situación que hoy quieren mejorar con las compras desde primera hora los inversores, mientras miran con preocupación a los bancos centrales con abril ahora como potencial mes de subida de los tipos del BCE y el Banco de Inglaterra.