José Luis Cava, en primer lugar, sobre la capacidad de resistencia de Irán, sostiene que el régimen aún puede aguantar la presión económica. Según el analista, “estarán exportando 250.000 barriles de petróleo al día” y, gracias a la subida de precios, disponen de “dólares suficientes para poder pagar las nóminas” y evitar tensiones internas. Además, el encarecimiento del crudo juega a su favor: “cuanto más suba el precio del petróleo, más se beneficien”. Incluso se sugiere que la tensión geopolítica forma parte de una estrategia: provocar conflictos para elevar precios y así “perpetuarse más en el poder”.

En la segunda cuestión, afirma con contundencia que Irán ha cometido “un error estratégico histórico de bulto” al cerrar el estrecho de Ormuz. Lejos de perjudicar a Estados Unidos, habría ocurrido lo contrario: “Estados Unidos ha salido beneficiado porque se están disparando los ingresos obtenidos por petróleo” y además “ha reforzado el papel del dólar”. En cambio, los más perjudicados serían “Europa, Asia y sobre todo África”. También se destaca que este movimiento ha debilitado el valor estratégico del estrecho, ya que otros países buscan rutas alternativas, reduciendo su capacidad como punto de presión.

Respecto a la posibilidad de una sobreoferta de petróleo, el experto rechaza este escenario. Aunque algunos productores podrían aumentar capacidad, considera improbable una inundación del mercado. Incluso con decisiones de la OPEP o aumentos puntuales, espera que los precios se mantengan relativamente elevados. Apunta a un rango aproximado, de "en torno a 80-70”. Además, subraya que la economía estadounidense sigue fuerte, con crecimiento “por encima del 3%”, lo que sostiene la demanda. Su conclusión es clara: “la oferta de petróleo no superará a la demanda a no ser que la economía global entre en recesión”.

En cuanto a las bolsas, el escenario base es de continuidad alcista a corto plazo. Aunque existe cierto escepticismo en el mercado, “el porcentaje de bajistas se ha incrementado”, lo cual paradójicamente refuerza la subida. El sentimiento no es extremo, lo que deja margen: “les quede todavía un poquito de recorrido al alza”. El liderazgo corresponde claramente al sector tecnológico. Cava destaca que el ratio entre tecnología y el S&P 500 está en niveles “cerca de los máximos del año 2000”, lo que indica fortaleza. Además, los “7 magníficos” podrían acelerar las subidas si rompen resistencias.

Por último, en relación con Bitcoin, rechaza la teoría del ciclo de cuatro años: “en mi opinión, nunca funcionó”. En lugar de ello, vincula su comportamiento al ciclo económico, señalando que “la actividad industrial ha superado la zona de 50 y ha empezado a subir”. Tras superar los 80.000, el escenario más probable es una consolidación previa: “debería probarla”. Si se mantiene por encima de 79.500, el siguiente objetivo sería “la zona de los 85.000”. A partir de ahí, si rompe al alza, “la zona 100.000, 125.000 caería”, aunque insiste en la prudencia: “vamos poquito a poco”.