En 2025 y principios de 2026, el metal precioso se vio favorecido por una sucesión de acontecimientos geopolíticos y por el aumento de los temores inflacionistas. Desde entonces, el oro ha caído un 30% desde su máximo. Por ello, aunque en JSS SAM son conscientes de la dificultad de acertar a corto plazo, consideran que el contexto favorable para el oro continúa intacto. Claudio Wewel, estratega de divisas en J. Safra Sarasin Sustainable AM, hace un comentario en el que creen que el oro se recupere hacia los 4.600 dólares antes de finales de año
¿Qué hay detrás de la aparente fortaleza de los resultados empresariales en Estados Unidos? J. Safra Sarasin Sustainable AM hace un análisis en el que explica que el segundo trimestre debería ser sólido para el S&P 500, impulsado sobre todo por semiconductores, energía y financieras. Sin embargo, advierte de que las perspectivas empiezan a moderarse por el posible enfriamiento del gasto en inteligencia artificial, la caída del apoyo del petróleo y el impacto negativo de un dólar más fuerte
Los mercados de petróleo han pasado del miedo a una disrupción de la oferta a una estabilización. Aunque el tráfico de petroleros está reanudándose gradualmente a través del Estrecho de Ormuz, las exportaciones siguen muy por debajo de los niveles previos a la guerra y es probable que persistan cuellos de botella significativos. Mientras tanto, los esfuerzos por reconstruir las reservas estratégicas y comerciales deberían sostener la demanda. Como resultado, es probable que los precios del petróleo se estabilicen en torno a 75–80 USD por barril, manteniendo la inflación general relativamente elevada este año, pero planteando solo un desafío limitado para los bancos centrales.
La inteligencia artificial sigue siendo un motor clave del crecimiento en EE.UU., pero unos bancos centrales más restrictivos, un dólar más fuerte y unas valoraciones elevadas en renta variable justifican una exposición selectiva al riesgo.
¿Qué implicaciones tiene para los mercados un euro débil frente a un dólar cada vez más fuerte? J. Safra Sarasin Sustainable AM explica por qué el euro sigue bajo presión frente al dólar y cómo esta dicotomía puede influir en la evolución de los mercados
Aunque los primeros datos del mercado laboral apuntan a una presión creciente sobre los puestos de “cuello blanco” y la literatura académica confirma que la IA está reconfigurando la demanda de trabajo, persiste el desacuerdo sobre los efectos agregados en el empleo. En parte, esto se debe a que la automatización real de tareas avanza mucho más lentamente que el potencial teórico de la tecnología. Por ello, dudamos que la Reserva Federal vaya a modificar su función de reacción en el corto plazo y consideramos improbable que suba los tipos simplemente porque, en algún momento, más trabajos puedan ser automatizados.
El oro y la plata pueden ofrecer beneficios complementarios dentro de una cartera. Asad Farid, gestor en J. Safra Sarasin Sustainable AM, hace un breve análisis sobre cómo equilibrar la estabilidad del oro con el potencial de crecimiento de la plata
La Fed, ahora bajo el liderazgo de Kevin Warsh, se reunirá el 16 y 17 de junio. A pesar de que el presidente Trump espera recortes de tipos, el Comité se ha vuelto más restrictivo. Con la inflación mostrando persistencia por encima del 3%, las presiones en las cadenas de suministro aumentando, el mercado laboral estabilizándose y el crecimiento demostrando resiliencia, las nuevas proyecciones deberían indicar que los tipos se mantendrán estables hasta finales de año
¿Cómo podemos proteger nuestra cartera frente a la próxima crisis mundial de suministros? En este análisis Asad Farid, gestor en J. Safra Sarasin Sustainable AM, sostiene que la combinación de tensiones en Oriente Medio, un entorno más estanflacionario y restricciones comerciales está elevando el riesgo de escasez en materias primas clave como el cobre, el aluminio o el litio, lo que favorece a los metales preciosos y a los ligados a la transición energética. En este contexto, las materias primas se presentan como una posible cobertura frente a inflación y disrupciones geopolíticas en las carteras de inversión
Esperamos que el BCE eleve los tipos de interés en 25 pb en la reunión del próximo jueves (11 de junio). Dada la incertidumbre política en Oriente Medio y la volatilidad de los precios del petróleo, no prevemos que la institución ofrezca indicaciones sobre las próximas reuniones de política monetaria. Seguimos esperando una nueva subida de tipos en septiembre, ya que tanto la inflación como las expectativas de inflación han repuntado. Sin embargo, no contemplamos una tercera subida este año y consideramos que las previsiones del mercado son demasiado agresivas. Además, tenemos la impresión de que el BCE no desea alimentar todavía más las expectativas de endurecimiento monetario. Los discursos recientes han sido mucho más matizados y han puesto más énfasis en las diferencias con el shock energético de 2022 que en sus similitudes.