Ayer el SP500 hizo un nuevo máximo anual en cierres (1.114), dentro del "típico" lunes: gap alcista y resto de la jornada "choppy", sin amago alguno de cerrar el gap. El Eurostoxx anda más retrasado y no consiguió cerrar por encima de 2.900. Es dificil encontrar razones para ser bajista, al menos hasta después de la reunión de la FED de mañana.
Los índices terminaron la semana pasada sin romper el lateral en el que están encajonados desde hace más de un mes. Pero en otros subyacentes, como petróleo y oro, y también en el EUR/USD, se produjeron rupturas a la baja significativas. La semana que empieza tiene una cita muy importante: la última reunión de la FED de este año. El comunicado que emitirán el miércoles a las 20:15 puede catalizar algún movimiento importante. Y además el viernes es cuádruple hora bruja.
Ayer el mercado tuvo el previsible rebote, incluyendo el típico gap al alza del SP tras tocar la parte baja del lateral. Hoy los alcistas tienen una prueba de fuego: si quieren volver a visitar la parte alta dle lateral, deben superar la resistencia de 1.108 en el SP y 2.865 del Eurostoxx. No les será facil, pues el sesgo de fondo sigue siendo lateral-bajista, debido a la lógica actitud conservadora de los gestores ante el cierre de ejercicio.
Los índices han iniciado una corrección que posiblemente se prolongue hasta la semana que viene, con los típicos vaivenes de una fase lateral. La aversión al riesgo ante el cierre del año es la causa. Los gestores quieren asegurar los beneficios del ejercicio y reducir el riesgo de sus carteras de cara al informe de cierre. Una muestra más es el ascenso del dólar y el yen, consecuencia de deshacer las posiciones de carry-trade.
Los recortes de ayer han situado en los índices nuevamente en la parte media del amplio canal lateral que siguen desde hace un mes. Nada especial, por tanto. Puede haber recortes adicionales hasta la base del canal (1.085 del SP o 2.760 del Eurostoxx), que los alcistas aprovecharán para posicionarse ante el siguiente swing al alza. Pero cuidado, porque empiezan a parecer indicios de que el lateral pudiera romperse por abajo.