Salvaguardar vidas es el primer imperativo de las autoridades políticas en la crisis sanitaria más grave en cien años, desde la mal llamada gripe española de 1918, lo que requiere no alterar, en la medida de lo posible, ni los hábitos ni los ingresos personales. Pero, inmediatamente después, los gobiernos deben salvar las economías del mayor desafío del planeta desde la Segunda Guerra Mundial. Sostener los sistemas sanitarios y las estructuras productivas. La tecnología -test de contagio-, y los protocolos de seguridad sanitaria serán esenciales para la restauración social y económica. Entretanto, la recesión emerge con virulencia. De ahí que la acción de los estados sea garantizar que de la hibernación económica surja un ciclo de negocios en el que las empresas muestren su poder de reconversión.
La OCDE aprecia una “fuerte desaceleración” en España. La CEOE baraja una recesión de entre un 5% y un 9% del PIB para el conjunto del año. Mientras el gobierno añade más ayudas sociales y económicas y amplía el estado de alarma y deja sin efecto, a partir del 12 de abril, la hibernación de los sectores no esenciales.
El comercio electrónico español ha encontrado también un escaparate para abordar el confinamiento provocado por el Covid-19 y que ha generado la parálisis del mercado doméstico. Pero las empresas parecen haber encontrado un balón de oxígeno en estos tiempos revueltos. Algunos estudios preliminares hablan de un crecimiento del 55% en las ventas online desde el inicio de la cuarentena social. El sector privado hispano cuenta sus estrategias de e-commerce.
Los valores bancarios del índice Ibex 35 están mostrando un proceso de estabilización de corto plazo más lento en comparación con la mayoría de los valores del índice Ibex 35, un escenario que debe seguir invitando a la cautela en este sector de cara al medio / largo plazo.
La crisis del coronavirus está actuando como un torbellino sobre el e-commerce, según datos preliminares obtenidos con métricas estandarizadas sobre ventas online previas y posteriores al 11 de marzo, fecha considerada como el inicio de la cuarentena global. Esta espiral impulsada por el Covid-19 se traduce en saltos de alta volatilidad en los negocios, aunque con un repunte de demanda espectacular de los productos frescos y, en general, los ligados a la cesta de la compra.
Los grandes mercados emergentes se han dotado de protección fiscal, con planes que van desde el 0,3% del PIB, en Rusia, al 2.7% de la economía saudí. También insuficientes, como los de las potencias industrializadas.
El Gobierno alemán se ha erigido en el freno más importante en el seno de la UE para liberar un plan de rescate supranacional, generoso y urgente para combatir los daños colaterales sobre la economía del euro del Covid-19. Con permiso de Holanda, Austria o Finlandia. Pero se ha dotado de una majestuosa capacidad financiera para el caso de que la recesión germana venga peor dada de lo previsto. Hasta 882.000 millones de euros aguardan la autorización de la canciller Angela Merkel para reanimar la actividad de la locomotora europea.
Los gobiernos vuelven a minusvalorar los episodios de crisis. Incluso a pesar de que surjan emergencias imperiosas como la actual pandemia económica derivada del Covid-19. En total, los recursos directos movilizados ascienden a 2,8 billones de dólares, el 3,3% del PIB global. Pero, si se descuentan los incluidos en los 2 billones decretados por EEUU, los planes de estímulos apenas representan el 1% de la economía del planeta, porcentaje similar al volumen de la economía holandesa.
Las bolsas europeas abren la sesión en números rojos tras la falta de acuerdo entre los líderes del Eurogrupo para llevar a cabo medidas que ayuden a las economías más perjudicadas por la crisis del coronavirus. El DAX cede un 0,7%, hasta los 10.282 puntos, el FT-100 abre en los 5.637 enteros tras ceder más del 1,1% mientras que el CAC-40 abre en los 2.830 enteros tras marcar un recorte del 1,11%.
Los inversores deben de mostrarse cautos y seguir muy pendientes de las últimas noticias sobre el coronavirus. Alemania insta a España e Italia a pedir ayudas al ESM. Estos son los niveles claves en el DAX.