El índice EURIBOR, que es utilizado como principal referencia para fijar el tipo de interés de los préstamos hipotecarios concedidos por las entidades de crédito españolas, aumentó en mayo hasta el 3,308%. Tomando como referencia los últimos doce meses, el índice registra un ascenso de 1,115 puntos.
Estamos en un escenario inestable, predominantemente alcista, con máximos y mínimos relativos ascendentes. Si los movimientos alcistas continúan por encima de los últimos máximos, superando los 11.650 puntos, el escenario abandonará el mero rebote para pasar a tener connotaciones alcistas.
Lo que se esperaba excelente se ha quedado en simplemente bueno: los resultados menos buenos de lo esperado (caso de Alcoa básicamente) han condicionado las aperturas. Y el mercado de la tecnología tampoco ha respondido como se esperaba. Sin noticias macro y en el entorno de los 11.700 encaminado hacia los 12.000 hacen falta más condicionantes para impulsar el sentimiento alcista.
Podemos seguir con una estrategia defensiva, incrementando los niveles de liquidez y exposición a bonos para disminuir el riesgo que conlleva la renta variable. Y en caso de entrar, se haría en sectores seguros como pueden ser el de la alimentación, el farmacéutico o algunas telecos.
A nivel táctico, merece la pena jugarse el corto en renta variable, aunque sin arriesgar demasiado. Por ejemplo, Sacyr y Vallehermoso invita en el corto, y también están actuando muy bien Telefónica y Tele5.
Miguel Paz.
responsable de estrategias de Unicorp Patrimonio
A corto plazo hay que vigilar en el Ibex 35 la zona de los 11.700 dónde puede darse un fenómeno que se conoce como “hueco”. El mercado tiende a cerrar esos huecos que, en este caso, estaría en ese niveles de los 11.710 y 11.720 por lo que podría llegar a ellos.
El mercado americano ha abierto relativamente bien impulsado por los resultados de las empresas y los movimientos corporativos. Sobre todo estamos pendientes de los resultados de Accord, primera compañía en publicar sus pagos del segundo semestre, en EEUU.
Es una grata sorpresa que los datos reales acompañen a los de confianza, en una clara anticipación de lo que puede ser uno de los mejores trimestres. Y ello a pesar del escenario de elevada inflación.
En estos momentos, podemos comprar a niveles bajos tomando posiciones en los próximos meses, aprovechando las caídas significativas para construir carteras y posicionarse de cara a fin de año.
A estos niveles vemos oportunidades de arbitraje: debemos ponernos cortos en Ibex y largos en los sectores con mayor potencial como pueden ser el sector financiero; por otro lado, Repsol es una opción barata en el sector petrolero, y, finalmente, son interesantes los valores que han sufrido una corrección severa como pueden ser Ferrovial y FCC.