Nosotros los Gestores no tenemos la habilidad de predecir el futuro, utilizando bolas de cristal o cartas de tarot, pero si tenemos el conocimiento y la experiencia para analizar los indicios que el mercado ofrece en cada momento y aplicarlos en decisiones de inversión.
Uno de los principales temas de la economía mundial va a ser la búsqueda de rentabilidad. Si tenemos en cuenta que los bancos centrales van a continuar apoyando la recuperación económica, lo que significa que los tipos van a ser bajos durante un largo periodo de tiempo, va a existir una continua búsqueda de rentabilidad que hará que la deuda corporativa, tanto con grado de inversión como high yield, siga registrando una gran demanda. Esta es una atractiva área del mercado y una de nuestras principales ideas de asignación de activos en este momento.
En las sociedades desarrolladas, el abandono de la vida laboral no debe suponer una ruptura con la vida anterior y, mucho menos, una pérdida de capacidad económica en un momento en el que se tiene mucho más tiempo para poder disfrutar el ocio
Ante las turbulencias que están arrasando los mercados de renta fija, los bonos corporativos consiguen salir a flote. La inversión en el crédito de las compañías parece presentar el mayor atractivo dentro de este mercado y, qué mejor que aprovecharse de esta bonanza a través de los fondos.
En un momento en que las inversiones en renta variable no acaban de arrancar i ante la volatilidad de los mercados de acciones, muchos inversores se han refugiado en activos de renta fija, con la esperanza de obtener una rentabilidad aceptable con un riesgo menor. Por ello, cabe preguntarse si las inversiones en fondos de inversión de renta fija corporativa están siendo rentables y, sobre todo, si vemos expectativas de que tengan un buen comportamiento en el futuro más inmediato.