Ante las turbulencias que están arrasando los mercados de renta fija, los bonos corporativos consiguen salir a flote. La inversión en el crédito de las compañías parece presentar el mayor atractivo dentro de este mercado y, qué mejor que aprovecharse de esta bonanza a través de los fondos.

Con los spreads de los bonos soberanos de países periféricos batiendo máximos cada día y la escasa rentabilidad de los bonos gubernamentales de los países más fuertes, la opción de la renta fija corporativa cobra relevancia. Así pues, Daniel Pingarrón, analista de IG Markets, destaca que “existen entidades de máxima solvencia, con la máxima calificación crediticia, cuyos bonos ofrecen rentabilidades superiores al rendimiento por dividendos o a la renta fija gubernamental, incluso”. Esto juega a favor de las rentabilidades de los fondos de deuda empresarial, instrumento que Marian Fernández, directora de análisis de Inversis Banco, no duda en recomendar al inversor para acceder a este mercado: “para el pequeño inversor es mejor operar a través de fondos, en vez de realizarlo personalmente mediante un liquidador porque el mercado de renta fija es un mercado de grandes volúmenes y, cuanto más grande sea tu volumen, mejores serán las condiciones”.

Para no jugarnos todo a una baza, la recomendación de Gabriel Montalto, director en España de Hanseatic Brokerhouse, pasa por un reparto igualitario del nominal entre fondos de renta fija corporativa y renta fija gubernamental para minimizar los riesgos: “cogería la mitad del dinero que tuviera destinado a la inversión en renta fija y lo destinaría a fondos invertidos en bonos corporativos, y la otra mitad la invertiría en bonos gubernamentales porque, si bien los bonos corporativos pueden ser atractivos por sus rendimientos, ¿por qué no lo van a hacer también los de deuda soberana? Ya que hay más compromiso por parte de los países de hacer frente a los intereses que las empresas”.

Pero, con el panorama revuelto en los mercados de renta fija cabe preguntarnos por qué seleccionar estos fondos y Frédéric Salmon, gestor de Pictet EUR Corporate Bond, apoya esta decisión porque “hay abundante liquidez para invertir hasta el cierre del ejercicio y los fondos de renta fija están disfrutando de entradas, de manera que el segmento de deuda empresarial puede comportarse suficientemente bien a corto plazo”. Y, es que, ante las previsibles subidas de tipos en EE.UU. y Europa que se llevarán a cabo en 2011, “los fondos de bonos corporativos presentan una mejor oportunidad para el corto-medio plazo, antes de que el mercado descuente un entorno de inflación” dice Céline Guiffard, analista de Self Bank. La selección de esta experta dentro de este universo es el fondo Goldman Sach Global High Yield, pues estos fondos invertidos en bonos de alta rentabilidad ofrecen retornos entre el 7% y el 9% anual”.


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