El mercado norteamericano se encuentra en negativo después de que no se haya alcanzado un acuerdo entre el gobierno argentino y los fondos buitre. También, por el desplome de Banco Espirito Santo.
Cerramos el mes de julio o, lo que es lo mismo, el primer mes del segundo semestre en el que el Ibex 35 cayó desde sus máximos anuales. Echamos la vista atrás y vemos que gran parte de la culpa de ese tropezón la tuvieron los valores más penalizados estas últimas semanas, es decir, IAG o Indra. Frente a esto, poco pudieron hacer los que mejor se comportaron, Bankinter y Gamesa.
Ni el comunicado de la FED ni el dato de previsión de crecimiento del PIB ha provocado grandes revalorizaciones en la bolsa estadounidense, que ha terminado con un cierre mixto la cotización.
La aplicación móvil con la que se visualizan fotos que luego desaparecen, está en conversaciones con inversores como Alibaba para financiarse.
El ex presidente de la Reserva Federal ha criticado con dureza la política presupuestaria y económica del gobierno estadounidense y ve peligros en los factores geopolíticos.
Aunque el día no ha estado cargado de recomendaciones por parte de las principales firmas de análisis, el área tecnológica es el que más atención ha acaparado.
Ahora sí. Tras conocer la primera estimación del PIB de Estados Unidos los inversores han mostrado mayor optimismo y las ganancias se han dejado ver según se ha producido el toque de campana.
Nuevas caídas para Banco Espírito Santo (BES) en el día que publica sus resultados del primer semestre y en el que los inversores esperan unas pérdidas récord para la entidad lusa.
El sector utilities y de petroleras está hoy un 44,3% más caro que a comienzos de año y no es para menos considerando que títulos como Red Eléctrica o Enagás se engloban en el quinteto ganador del Ibex 35. Junto con el sector financiero son los dos únicos que experimentan una subida de sus PERs en este ejercicio.
Paula Hausmann, ejecutiva de cuentas de GVC Gaesco, analiza la situación de los mercados a las puertas de un mes de agosto que las estadísticas ratifican como de alta volatilidad.