Las empresas tecnológicas estadounidenses habían sido las más perjudicadas en bolsa por la incertidumbre que despertaba un posible default. La posibilidad de un acuerdo ha revertido esa tendencia.
El índice tecnológico continúa en fase alscista. Desde septiembre de 2011 se ha revalorizado más de un 55% en Wall Street y desde mínimos de hace 5 años casi se ha triplicado.