Banco Popular cerró la eufórica sesión de ayer con subidas cercanas al 5%, acercándose a los 5 euros por acción. Sin embargo, ¿mejora el aspecto técnico del valor?
Durante dos meses se mantuvo sumido en un rango lateral en la zona de 9€, donde se produjeron manifestación de formaciones de indecisión “dojis” (análisis 8 junio).
Quizá sea porque es el hombre que está más cerca de Dios, al menos de uno de ellos. Pero lo cierto es que hay expertos que dicen que si siguiéramos las indicaciones del máximo pontífice en todo lo que tiene que ver con la responsabilidad medioambiental podríamos ver una gran rentabilidad.
Las bolsas se han tomado con optimismo la última reunión del Eurogrupo destinada a estudiar la propuesta de Grecia. Aunque, la realidad, es que no se ha decidido nada y los ministros están emplazados a un nuevo encuentro esta misma semana.
El próximo 30 de junio será el día clave. Grecia no sólo debe afrontar el pago de 1.540 millones de euros al Fondo Monetario Internacional, sino que, además, debe cumplir con el pago de salarios y pensiones públicos que asciende a 2.500 millones de euros.
El ‘magnífico’ rebote de las bolsas lleva a plantearse si es el comienzo de una tendencia al alza y, por lo tanto, si los inversores deberían lanzarse a comprar.
El Ibex 35 encabeza los avances del mercado europeo abriendo la semana con un rebote superior al 2%. Los inversores aplauden el acercamiento de posturas entre Grecia y el resto de la eurozona que podría llevar a un acuerdo definitivo próximamente. Así, el Ibex 35 supera los 11.000 puntos, mientras el EURUSD se sitúa en 1,138 dólares y la prima de riesgo española cae a 134 pb.
Las acciones de OHL cerraron la sesión del viernes con una espectacular subida del 18,47%. Sin una noticia que desencadenara este avance, más que la desgastada situación técnica del valor, OHL mejora su aspecto técnico aunque, de momento, sólo a corto plazo.
Una estrategia de inversión se puede definir como el conjunto de decisiones de inversión orientadas a alcanzar un objetivo que se intenta cuantificar en términos de rentabilidad y riesgo. Desde un enfoque clásico, el inversor tiene ante sí un universo de activos a los que puede acceder con unos determinados productos de inversión. Tiene que seleccionar unos cuantos con el fin de obtener una determinada rentabilidad que sea compatible con su perfil de riesgo.