La Comisión Europea todavía confía en que la UE cumplirá en las próximas semanas su compromiso de aportar 200.000 millones de euros al Fondo Monetario Internacional (FMI) para reforzar sus recursos a la hora de combatir la crisis de deuda de la eurozona.
Dos centros de estudios económicos alemanes coincidieron hoy al corregir drásticamente a la baja sus respectivas previsiones de crecimiento para Alemania en 2012 a causa de la crisis de endeudamiento de la zona del euro.
Los futuros de la principal bolsa del mundo repuntan en la preapertura de manera ligera alrededor del medio punto porcentual. La atención se centra en la tecnológica AT&T que se ha apartado de la carrera por hacerse con la parte estadounidense de T-Mobile tras alcanzar un acuerdo con Deutsche Telekom. El par euro/dólar no se mueve de su 1,30, barrera psicológica de la últimas dos semanas.
Los grandes bancos rebotan tras la buena acogida de la deuda española. BBVA y Santander suben cerca de dos puntos porcentuales y enfrentan zonas de resistencia. ¿Ahora qué?
La tónica de finales de año se repetirá, al menos, hasta finales del primer trimestre del ya 2012. El consenso de expertos concede a los índices una tendencia lateral difícil de derrocar vista la incertidumbre y volatilidad del mercado. Tampoco se atisba prácticamente ninguna variación en el par euro/dólar tras las últimas decisiones de la Unión Europea y a la espera de un posible tercer plan de estímulo por cuenta de la Reserva Federal.
Destacan las divergencias alcistas que se producen en los indicadores semanales d eGamesa, tanto desde junio del año pasado como desde septiembre de este año.
El Tesoro español echa el cierre hasta el próximo año y lo hace con una sonrisa, ya que en la última subasta de deuda de este 2011 ha superado las expectativas logrando colocar más deuda de la prevista y reduciendo el interés ofrecido. El Tesoro ha superado el objetivo de colocación de deuda previsto para este ejercicio, 93.800 millones y ello, a pesar de las amenazas de rebaja de rating por parte de las agencias de calificación.
Sacyr por fin respira algo de tranquilidad. Se confirma la venta de un 10% de su participación en Repsol a la propia petrolera, lo que ha animado a los bancos acreedores de la constructora a refinaniarle los 4.900 millones de deuda que tiene contraría aún por esta adquisión. Se trata de un pacto que llega in extremis, a tan sólo un día de vencer el crédito concedido hace cinco años por esta inversión.