Hoy los grandes valores entran en las quinielas. Las casas de análisis apuestan por aumentar su cartera en base a Telefónica y BBVA, irse deshaciendo de Repsol y aumenta la desconfianza sobre Banco Santander. Entretanto, se cuela IAG, Gas Natural y ACS en los análisis de los brókeres.
El cruce euro/yen permitiría adoptar posiciones largas teniendo en cuenta que ha abierto "una estructura alcista" considerable, según Eduardo Faus, del Departamento de Análisis de Renta 4.
El Tesoro Público ha logrado pasar con nota el examen del mercado de hoy. En concreto, ha colocado 4.300 millones en deuda a largo plazo, cuando el máximo que barajaba vender eran 4.000 millones.
La decisión del Banco de Japón es muy relevante, va a realizar una expansión cuantitativa con el objetivo de reflactar la economía y devolver la inflación al 2% en dos años. “El esfuerzo más intenso incluso que el realizado por Europa y la Reserva Federal”, explica Roberto Ruiz Scholtes, director de estrategia de UBS Wealth Management.
En las últimas jornadas la preocupación por el caso de Chipre se ha calmado tras haberse alcanzado un acuerdo de rescate por parte de la Troika (BCE, Comisión Europea y FMI) y el gobierno chipriota.
¡Nada es para siempre! se dicen los gestores de los bancos. La impunidad con la que realizaban sus tropelías, la ingeniería financiera que aplicaban a sus balances para parecer que eran solventes y la traslación de su dominio y poder al mundo de la política para confeccionar leyes a su medida, entre otras muchas cuestiones, parece que de ahora en adelante será es un poco más difícil.
El Ibex35 abre la sesión en positivo y, con subidas del 0.7%, vuelve a instalarse en los 7958 puntos. Lo hace con apenas tres valores cotizando en negativo y con el sector financiero, como viene siendo habitual, liderando las subidas. En el mercado de deuda, la prima de riesgo en los 362 puntos básicos con un mercado de divisas que rebota frente al dólar, en las 1.2828 unidades.
Cierto alivio respecto al rescate de Chipre ha facilitado rebotes en la renta variable y en la deuda soberana periférica europeas. La continuidad inmediata de los rebotes se mantiene amenazada por la incertidumbre económica, política y financiera, sobre todo en Europa.