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Esta semana dos eventos han puesto fin al evento bursátil. De un lado, los resultados de Nvidia, cifras buenas y con buenas expectativas, y por otro lado, un Simposio de Jackson Hole para muchos descafeinado y que deja de nuevo a los mercados con dudas sobre lo que hará Kevin Warsh con los tipos de interés en próximas reuniones.
Las cifras de Nvidia tienen un efecto de arrastre directo sobre el conjunto del sector de semiconductores. Cuando el mayor fabricante de GPU del mundo supera con amplitud las estimaciones, el mercado tiende a revisar al alza las perspectivas de toda la cadena de valor: desde los proveedores de memoria y sustratos hasta los fabricantes de equipos de litografía y los diseñadores de chips especializados en IA.
Y de hecho, esto está haciendo que los grandes hiperescaladores de Wall Street se estén viendo obligados a emitir deuda o acciones para el enorme gasto de capital (Capex) que exige la IA, que superará los 900.000 millones de dólares para 2028. Según el consenso de analistas que recoge FactSet, solo en la suma de los cinco grandes proveedores de servicios en la nube a gran escala -Amazon, Microsoft, Alphabet, Oracle y Meta Platforms-, el Capex podría superar en 2026 los 690.000 millones de dólares, con un crecimiento interanual superior al 80%. Te interesa: La IA devora la caja de Amazon, Oracle o Meta: ¿cuándo tocará techo el Capex?
Uno de los componentes importantes para el desarrollo de la inteligencia artificial o AI es la memoria. El CEO de Micron Technology, Sanjay Mehrotra, ha advertido que la oferta no ha alcanzado el nivel esperado en medio de grandes acuerdos a largo plazo que han comprometido el suministro y que la escasez de las mismas podría durar hasta 2028. Denotando que el auge es estructural y no cíclico, según Radhika Anilkumar Nadig en Yahoo Finance. Ver: Micron advierte que la escasez de memoria podría durar hasta 2028.
En el mercado nacional, y sin salir de la tecnología, mientras Telefónica acelera su disciplina de capital y desinversiones internacionales para fortalecer su balance, la aceleración récord de Indra en el negocio de defensa y la resiliencia operativa de Amadeus sostienen el crecimiento de un sector clave. La combinación entre la rentabilidad por dividendo de las telecomunicaciones y la visibilidad de flujos de caja en gestores de infraestructuras como Cellnex posiciona a los grandes valores españoles como activos estratégicos para la segunda mitad del año. Sigue leyendo: Telefónica, Indra y Amadeus lideran la transformación del sector tecnológico ante el impulso de la IA y la defensa.
Cuando se habla del "boom tecnológico", generalmente la mirada se dirige a la Inteligencia Artificial, el software en la nube y los semiconductores. Un segmento donde la brecha entre Europa y Estados Unidos se ha vuelto crítica. En EE. UU., un puñado de gigantes capitalizan billones de dólares entre las que controlan la infraestructura mundial de la IA y la nube, atrayendo casi todo el capital global. Mientras el sector tecnológico puro europeo sufre para competir, las empresas con fuerte exposición a la defensa aeroespacial y la seguridad nacional están viviendo una edad de oro en bolsa. Dos valores españoles fuertes y con potencial. Ver: Dos acciones que vuelan al alza en el sector más débil de la bolsa española.
Aunque si se habla de valores para comprar, el departamento de análisis de Estrategias de inversión habla de cuatro valores en el mercado español y europeo. Uno de ellos es Puig, donde detectan “que el oscilador MACD activa cortes ascendentes en las últimas sesiones y, además, los niveles de volatilidad han experimentado una reducción continua durante las últimas jornadas. De este modo, las compras activan a cierre diario de la jornada de ayer la formación de un rango lateral comprendido entre los 16,25 y los 17,34€ por acción, por lo que nos encontramos ante la potencial activación de un objetivo alcista en las proximidades de los 18,51€ por acción”.
Si miramos de otro tipo de compañías y comportamientos en el selectivo, en lo que llevamos de año, hay ocho valores del Ibex 35 que cotizan en números rojos. Mientras el Ibex 35 mira de reojo a los máximos históricos, el castigo bursátil de algunos valores parece abrir una ventana de oportunidad en compañías que, según los analistas, todavía cuentan con potencial que, en algunos casos, rozan el 50%. Ver: Los rezagados del Ibex 35: ocho valores listos para el rebote.
Si hay otro sector que ha sido protagonista en las últimas jornadas es el de materias primas con el petróleo vuelta a niveles inferiores a los 90 dólares y el oro de nuevo hacia máximos históricos. Aunque la recuperación del oro parece haber estado impulsada en gran medida por el reciente retroceso del dólar estadounidense, parece que también están entrando en juego otros factores de carácter más fundamental. Con Kevin Warsh como nuevo presidente, la función de reacción de la Fed se ha vuelto menos predecible, lo que previsiblemente elevará la volatilidad de los precios de los activos y aumentará la demanda de oro como cobertura frente a la incertidumbre. (…) “Mantenemos nuestra convicción de que el metal precioso todavía tiene recorrido al alza de aquí a finales de año”, dicen los expertos de J.Safra Sarasin AM. Te interesa: Oro: es probable que el mínimo haya quedado atrás.
Respecto al cobre, Bank of America espera que siga encareciéndose: sitúa su precio medio en 12.888 dólares por tonelada en 2026 y eleva la previsión hasta los 15.250 dólares en 2027, un salto de cerca del 18%. La entidad considera que las restricciones de oferta mantendrán el mercado en déficit durante los dos próximos años y señala a Glencore, Antofagasta y Freeport-McMoRan entre sus apuestas favoritas. Ver: El cobre apunta a un 18% de subida en 2027: las mineras con más potencial para beneficiarse.

