Warsh (Fed) reconoce su preocupación por la inflación, pero evita dar pistas sobre qué hará en septiembre

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“Si usted me ha entendido, es que no me he explicado bien”. Es una de las frases más célebres del fallecido Alan Greenspan, y parece que Kevin Warsh está empeñado en emular a uno de sus más ilustres predecesores como presidente de la Reserva Federal. Hoy ha dado su primer discurso en el Simposio de Jackson Hole como presidente de la institución, y en él ha expresado su preocupación por la elevada inflación, pero sin aclarar si considera que los tipos de interés deberían ser más altos, ni especificar tampoco las condiciones bajo las cuales abogaría por un cambio de política monetaria.

El presidente de la Fed ha evitado comprometerse tanto con una orientación prospectiva (es decir, señales verbales sobre las intenciones de la Fed), como con una función de reacción (las señales económicas que justificarían un ajuste de los tipos). “Me presento hoy aquí comprometido con la disciplina, no con una decisión”, ha señalado en su discurso preparado.

Warsh ha reconocido que la inflación sigue elevada. “Si bien las lecturas del PCE y el IPC de este verano fueron mejores de lo esperado, no me indican que las tendencias subyacentes hayan mejorado significativamente”, ha destacado. “Debemos tener la certeza de que la inflación subyacente se dirige hacia nuestro objetivo, de forma clara y a la velocidad suficiente. De lo contrario, tenemos trabajo por hacer. Ese es nuestro trabajo… nuestro mandato… y nuestra responsabilidad”.

El mensaje principal del discurso del nuevo presidente se ha centrado en el enfoque de cómo la Reserva Federal percibe su papel ante el mercado y el pueblo. “La Reserva Federal desempeña un papel esencial en la economía y los mercados. Y nuestras herramientas son poderosas. Determinamos la trayectoria de los tipos de interés a corto plazo. Y los participantes del mercado siempre intentarán anticipar nuestras próximas decisiones”, ha afirmado. “Pero no debemos permitir un sistema en el que los participantes del mercado dependan principalmente de la Reserva Federal para sus próximas operaciones”.

“Durante mi mandato como presidente, mis colegas y yo nos esforzaremos por construir modelos más fiables y reglas más sólidas para guiar las decisiones de política monetaria. Lo haremos conscientes de que la precisión en las previsiones económicas sigue siendo solo una aspiración. Con tantos cambios rápidos en la geopolítica, las cadenas de suministro globales y la tecnología, es prudente ser modestos respecto a lo que podemos y no podemos saber”, ha declarado.