Así, el rebote que anticipan los futuros podría ser solo un respiro antes de la gran cita de la jornada. Con los tres principales índices acumulando pérdidas semanales y la rentabilidad de los bonos cerca de máximos de varios años, la clave para Wall Street no estará tanto en si la Fed mueve los tipos como en qué pistas ofrece sobre lo que vendrá después.