Las divergencias alcistas en volumen y osciladores de precios permiten perfilar un posible escenario de rebote. Por encima de 22,28 se confirma señal de compra y se puede buscar una aproximación a la directriz bajista de largo plazo. Por la parte inferior, la zona a vigilar se encuentra entre 20,50 y 19,90.
Tras una apertura a la baja con una gran cantidad de papel presionando a la baja al S&P 500, que llegó a perder algo más del 2,5%, pero tres horas antes de cierre se inició una oleda compradora que impulso al S&P 500 recuperando todas las pérdidas de la sesión y consiguiendo cerrar cerca de los 2.500.
La subida de la Navidad continúa. Es un rebote dentro de una tendencia bajista y, por lo tanto, debemos considerarla como una oportunidad de venta.
Se juntó todo.
Una orden masiva de compra.
La cancelación masiva de posiciones cortas y la apertura agresiva de posiciones largas
Los niveles de "sobreventa" que presentan los indicadores de momento del S&P 500 son muy elevados y el VIX ha marcado nuevos máximos y se encuentra cerca de los máximos de febrero. Podemos concluir que se da la condición necesaria para que se produzca un rebote, pero como no se ha alcanzado una lectura extrema en la aversión al riesgo vamos a considerar como escenario más probable que el S&P 500 siga cayendo a corto plazo.
El precio consolida por encima de (1) las medias móviles de 40 y 200 sesiones, y (2) la directriz bajista de largo plazo. El volumen repunte y la volatilidad es inferior a la media favoreciendo la formación de un suelo. La aproximación a 7,328 representa una oportunidad a esta posibilidad de giro al alza.
La cotización de Banco Sabadell amenaza soportes de muy largo plazo, que se proyectan desde los mínimos del año 2016 y cuya perforación, es el escenario a priorizar en un contexto de máxima debilidad por parte de las compras.
La cotización de Repsol sigue sin cuajar los rebotes al alza de manera sostenida, permitiendo a las ventas desarrollar impulsos bajistas que, gradualmente, permiten a la curva de precios situarse en los niveles en los que comenzó el año 2018, un año de ida y vuelta que encara la recta final con un amargo sabor de boca.
El Dow reaccionó con una caída de más de 700 puntos a la decisión del FOMC. Powell abortó el rebote de las índices y empujó al S&P 500 y al NASDAQ 100 por debajo de los mínimos previos, así que su tendencia bajista sigue intacta.
La cotización de AENA consolida bajo su media móvil simple de 40 periodos o de medio plazo, en un contexto en el que la debilidad de las compras sigue patente y en el que la perforación de soportes invita a considerar una vuelta a mínimos anuales.
Es indudable que los indicadores de momento están muy "sobrevendidos" pero no es condición suficiente para que se haya formado un suelo.
El VIX volvió a subir el martes pero no superó con decisión la zona 25-27.