Continúa el rebote iniciado tras la intervención de Powell. Es prematura pensar que el mercado ha iniciado una tendencia alcista. No se ha resuelto ninguno de los problemas: ni la desaceleración económica global ni la guerra comercial entre EEUU y China. Y pronto comenzará el período en el que las empresas publicaron los resultados del cuarto trimestre y las perspectivas para 2019.
La cotización de Banco Santander se gira al alza desde niveles clave que permite a la cotización comenzar a superar las primeras resistencias relevantes, apuntando a atacar su directriz decreciente primaria. Reacción insuficiente, pero necesaria, del banco español que requiere de una consolidación por encima de los 4,302 para comenzar a ganar atractivo.
La cotización de Repsol registra un giro al alza que le permite comenzar a poner a prueba resistencias relevantes de medio plazo como son (1) la directriz decreciente que parte desde zona de máximos de 2018 y (2) su media móvil de 40 periodos, ello en un contexto todavía de debilidad y que requiere de paciencia antes de considerar de nuevo a Repsol como atractiva.
El mercado de futuros sobre fondos federales está anticipando una recesión en el plazo de un año.
La caída de Apple y el miedo a un frenazo de la economía de los EEUU provocó una caída de 650 puntos del Dow Jones por el miedo a una inminente recesión.
La cotización de Cellnex rebota al alza al más estricto corto plazo gracias al soporte proporcionado por su directriz creciente primaria, giro en favor de las compras que habilita a sus principales indicadores / osciladores comenzar a girarse de cara a un necesario proceso de normalización.
Existe una terrible preocupación por los signos evidentes de desaceleración económica global.
Y el tipo de interés de las notas a 5 años se situó por debajo del tipo de interés de los fondos federales.
La cotización de ArcelorMittal vuelve a ceder soportes en un contexto de debilidad compradora, que permite pensar en una ampliación del escenario correctivo rumbo a los mínimos registrados el pasado mes de SEP16.
Mucha gente en Wall Street empieza a pensar que las bolsas subirán en 2019, a pesar de que no recibirán la ayuda de Powel en el primer trimestre de 2019.
La tendencia del S&P 500 sigue siendo bajista.
La cotización de Iberdrola se gira al alza a partir de soportes relevantes que identificamos en torno a los 6,798 / 6,766, giro que se produce sin volumen de contratación y en un contexto en el que el título debería normalizar excesos alcistas.
La reciente corrección ha derivado en un extremo de alta volatilidad y sobreventa que ha provocado un alto repunte en el volumen de contratación. La combinación citada suele preceder a los rebotes y se produce a un paso de soportes clave. Podemos esperar a un giro al alza y, por encima de 23,28, se activarían señales de compra.