Tras una apertura a la baja con una gran cantidad de papel presionando a la baja al S&P 500, que llegó a perder algo más del 2,5%, pero tres horas antes de cierre se inició una oleda compradora que impulso al S&P 500 recuperando todas las pérdidas de la sesión y consiguiendo cerrar cerca de los 2.500.

La subida de la Navidad continúa. Es un rebote dentro de una tendencia bajista y, por lo tanto, debemos considerarla como una oportunidad de venta.

El jueves vivimos una sesión salvaje en Wall Street. El S&P 500 se movió entre 2.400 y 2.500. Ahora bien, lo más importante fue que el S&P 500 estuvo cayendo desde la apertura hasta 3 horas antes del cierre. En ese momento, las ordenes de venta se tornaron en compras agresivas, probablemente generadas por los 4 programas de compra de acciones más grandes, y llevaron en volandas al S&P 500 a la zona de los 2.500.

Desde un punto de vista gráfico, el S&P 500 cerró justo en la zona de resistencia que existe en torno a 2.500. Tal y como dije en el comentario de ayer, vamos a considerar como escenario más probable que el S&P 500 continúe subiendo hasta la zona de los 2.585.

La entrada en funcionamiento de los más grandes programas automáticos de compra en la parte final de la sesión de ayer hace más probable que el S&P 500 supere el 2.500.

En mi opinión, el S&P 500 está experimentando un brusco rebote dentro de una tendencia bajista. Ahora bien, a pesar de ello, el S&P 500 podría subir todavía algo más,

Por lo tanto, tras la conclusión del actual rebote, el S&P 500 debería retornar la tendencia bajista.

En consecuencia, vamos a considerar que, una vez que se vayan los Reyes Magos, aumentarán las presiones bajistas sobre el S&P 500. En definitiva, este rebote está ofreciendo una oportunidad de venta.

El comportamiento de las bolsas europeas fue decepcionante. Esperaba que rebotasen con más fuerza, pero, tras una apertura al alza inicial, rápidamente se vinieron abajo.

El DAX se paró al llegar a la zona de los 10.700. No pudo superar la primera zona de resistencia significativa, por la que además pasa una recta directriz bajista.

Mientras el DAX permanezca por debajo del 10.700, consideraremos que el riesgo bajista seguirá siendo elevado. Por el contrario, la superación del 10.700 abriría el camino hacia la siguiente resistencia significativa, 10.800.

El IBEX abrió cerca del 8.600 pero rápidamente se giró bruscamente a la baja y cerró marcando un nuevo mínimo. La tendencia bajista continúa intacta.