El mercado de futuros sobre fondos federales está anticipando una recesión en el plazo de un año.

La caída de Apple y el miedo a un frenazo de la economía de los EEUU provocó una caída de 650 puntos del Dow Jones por el miedo a una inminente recesión.

La caída del precio de las acciones de Apple está siendo considerada como un indicador adelantado de la desaceleración de la economía china. Pues bien, Apple se dejó ayer un 10%, la mayor caída en un solo día desde 2013. El retroceso de Apple supuso 100 puntos de caída del Dow Jones.

Si bien las bolsas cayeron con fuerza, hubo una gran fiesta en los mercados de notas y bonos estadounidenses. Las cotizaciones de los títulos de renta fija subieron con fuerza y los rendimientos de las notas a 2, 3 y 5 años se situaron por debajo del tipo de interés de los fondos federales. Es prueba evidente de que existe en el mercado un miedo inminente a una recesión.

El ISM industrial del mes diciembre cayó a 54.1 cuando se esperaba 57,9.  La lectura del mes de diciembre fue la más baja desde noviembre de 2016 y la mayor caída mensual desde la crisis financiera de 2007-2008, lo que viene a confirmar el contagio de la economía de los EEUU de la desaceleración económica global.

Según las cotizaciones del mercado de futuros sobre fondos federales, la probabilidad de que el FED suba los tipos en 2019 es cero y de que los baje en marzo de 2019 es del 7%. Y otorga una probabilidad superior al 50% de recorte de tipos en abril de 2020.

En conclusión, el mercado de futuros sobre fondos federales está anticipando una recesión en el plazo de un año.

En el año 2007 la curva de tipos de interés del “eurodólar” se invirtió, nadie se esperaba lo que vino después, ni el FED. Y ahora vuelve a estar invertida. Y, por lo que parece, Powell también se va a equivocar, como le sucedió a Bernanke.

Las personas que han abierto en la actualidad posiciones largas en los futuros sobre el eurodólar apostando por un recorte de tipos en el primer trimestre de 2019, tienen un historial con más aciertos que el propio FED.

El volumen de posiciones abiertas apostando por un recorte de tipos es enorme, más de 1 millón de contratos, que representan un riesgo contraído de 11,2 billones de dólares. Es decir, no estamos ante la opinión de una persona que pueda estar despistada, sino de muchas y muy cualificadas, más incluso que los economistas del FED, que, por cierto, no se juegan nada si fallan, como con tanta frecuencia hacen.

Desde un punto de vista técnico, el S&P 500 consiguió cerrar por encima de 2.444, tras haber caído hasta 2.442. Ahora bien, la incapacidad para acercarse a la zona 2.550-2.600 es un signo de debilidad y hace muy probable que el S&P 500 perfore el soporte de la zona 2.444.

En este sentido es preciso tener en cuenta que el NASDAQ 100 cerró por debajo de 6.200, lo que constituye un gran signo de debilidad y abre el camino hacia la zona de los 5.700-5.500.

Si Powell volviera a amenazar a los mercados con dos subidas en el año 2019, en marzo y septiembre, muy probablemente se produciría un caos similar al que sucedió cuando el FED dejó caer a Lehman.

Por lo tanto, vamos a considerar como escenario más probable que los mercados van a terminar humillando a Powell. Y Powell tendrá que salir en su defensa.

Los participantes en el mercado creen que el precio de ejercicio de la “FED put” se encuentra en torno a 2.400. Pues bien, si Powell dijera que tiene intención de subir dos veces más los tipos de interés en 2019, el S&P 500 probablemente perforaría ese soporte. Y Powell, lo sabe, tal y como se deduce de las palabras del jefe del Banco de la Reserva Federal de Dallas, quien dijo el jueves que el FED debería suspender las subidas de tipos de interés hasta que desaparezcan las incertidumbres.

El viernes hablará Powell......... ¿cambiará de opinión?