Los principales índices europeos abren con subidas este jueves, en línea con el cierre de las bolsas asiáticas y los futuros de Wall Street, antes de la reunión de Trump y Xi y pendientes de datos macro relevantes como las ventas minoristas en EEUU.
Los futuros del Euro Stoxx 50 subían 43 puntos, un 0,74%, los del índice alemán DAX subían 118 puntos, un 0,49% y los del británico FTSE 100 subían 27 puntos, un 0,26%. El futuro del Ibex 35 sube un 0,14%, hasta los 17.734 puntos.
Tencent ha alcanzado un beneficio neto de 7.305 millones de euros en el primer trimestre, un 21% más que en el mismo periodo del año anterior, impulsado por el aumento de sus ingresos y beneficios operativos.
La Dra. Kamilah Stevenson ha señalado en su canal de Youtube que 3.500 mil millones de dólares en activos tokenizados fueron depositados en XRPL en los últimos 30 días.
Los analistas de Bernstein reiteran su calificación de “Superior al Mercado” para Circle, la firma detrás de USDC, con un precio objetivo en los 190 dólares.
El mercado energético mundial está viviendo una etapa igual de extraña que de histórica, y todo a raíz de la guerra entre EEUU, Israel e Irán.
Las bolsas europeas han arrancado la sesión con avances moderados en un mercado pendiente de la cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping y de la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán. La tensión geopolítica y el repunte de la inflación en EEUU mantienen la cautela inversora, aunque el Euro Stoxx 50 sube un 0,77% en la apertura, acompañado por las ganancias del DAX, el CAC 40, el FTSE 100 y el IBEX 35.
Los futuros del Ibex 35 suben un 0,59% en los 17.678 puntos. Los futuros del Dax alemán suman un 0,74% en los 24.197 puntos, los del CAC 40 francés se anotan un 0,52% en los 8.020 puntos, y los del Eurostoxx avanzan un 0,83% en los 5.850 puntos.
Tras repuntar entre mediados de abril y principios de mayo, Ethereum ha acusado una caída de su valor en la última semana y los analistas invitan a la cautela.
Undécima semana de conflicto entre Irán y Estados Unidos y el gran ganador sigue siendo el petróleo, que, además, se ha convertido en el centro neurálgico de las consecuencias posteriores. Cuanto más se alargue, más impactará especialmente en Europa, comprador por excelencia y más afectará en negativo a los valores dependientes de él. Además, los efectos secundarios, como el aumento de la inflación y mayores costes empresariales, pueden desatar una dinámica con impactos estructurales en las economías si se prolongan en el tiempo.