Tras años de dominio de Wall Street, Europa vuelve a situarse en el radar de los inversores. Con unas valoraciones muy inferiores a las de Estados Unidos, un PER de apenas 15 veces beneficios frente a las 21 veces del S&P 500 y compañías de calidad cotizando con descuentos de hasta el 26%, los expertos creen que la renta variable europea ofrece una atractiva combinación de potencial de revalorización y mayor protección frente a posibles correcciones del mercado.
El paro bajó en 213.300 personas en el segundo trimestre del año, hasta 2.495.300, según la EPA. En términos desestacionalizados disminuyó un 0,37%. En los 12 últimos meses se redujo en 57.800 personas.
Las bolsas europeas arrancan la sesión con avances del 0,67% para el CAC 40, del 0,37% para el Euro Stoxx 50, del 0,30% para el DAX alemán y del 0,08% para el FTSE 100, impulsadas por la caída del petróleo y el alivio geopolítico. La atención de los inversores se centra ahora en la avalancha de resultados empresariales, con Mercedes-Benz liderando las subidas y Philips desplomándose tras sus cuentas, mientras persisten las dudas sobre el sector de los semiconductores por el avance tecnológico de China.
Los futuros del Ibex 35 bajan un 0,09% en los 19.816 puntos. Los futuros del Dax alemán suman un 0,02% en los 25.526 puntos, los del CAC 40 francés se anotan un 0,17% en los 8.433 puntos, y los del Eurostoxx retroceden un 0,14% en los 6.311 puntos.
La segunda reunión de tipos de la Fed con Warsh a los mandos se presenta más delicada de lo que había anticipado el mercado. Los fuertes vaivenes en los precios del petróleo añaden incertidumbre a la reunión.
¿Te imaginas sentar en una mesa a las personas que mueven el dinero de miles de partícipes y preguntarles qué piensan hacer los próximos seis meses? Es justo lo que hemos hecho en Estrategias de Inversión, preguntando a 120 selectores de las casas más reputadas. Aunque este no es el informe completo, te resumo los principales resultados.
La inteligencia artificial ha desatado una carrera multimillonaria en Wall Street. Mientras el dinero sigue inundando las empresas de chips y las grandes tecnológicas baten récords, crecen las dudas sobre si el enorme gasto en IA acabará justificando unas valoraciones históricas. La clave para invertir ya no está solo en Nvidia o los semiconductores: los próximos ganadores podrían estar en toda la cadena de valor de la inteligencia artificial.
La inteligencia artificial está dejando de ser únicamente un fenómeno tecnológico y bursátil para convertirse también en un factor determinante en el mercado de divisas asiático.