Semana de protagonismo absoluto para la Fed, el dot plot o esas estimaciones de bajada de tipos futuros en Estados Unidos. Se abre la veda a nuevos recortes, hasta dos, para lo que resta del año, mientras se reconfiguran cartera con valores que claramente pueden aprovecharlo en el mercado. Estos son algunos de ellos, refrendadas por las opiniones de los expertos.
Apertura en verde para los principales índices europeos, en una sesión marcada por “la Hora Bruja”, elemento que suele generar altos niveles de volatilidad. El mercado cerrará una semana marcada por los bancos centrales, tras el recorte de la Fed.
Los futuros del Ibex 35 suben un 0,27% en los 15.200 puntos. Los del DAX alemán suman un 0,11% en los 23.837 puntos. Los futuros del CAC 40 francés se anotan un 0,16% en los 7.866 puntos, y los del Eurostoxx avanzan un 0,06% en los 5.470 puntos.
No es que tu fondo vaya mal. Puede ir en negativo incluso, pero no es culpa del gestor del fondo. Si tienes un indexado al S&P 500, irás en negativo. ¿Cómo es posible si el S&P realmente lleva un +14%?
La Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. o SEC ha presentado una nueva directriz que incluye a activos digitales como Litecoin. Con ello, la presentación y aprobación de un ETF o ETP sobre criptomonedas se ha vuelto más sencilla. Por ende, aumentar su interés y valor.
Alex Gladstein, director de estrategia de la Fundación de Derechos Humanos y defensor de Bitcoin ha señalado que el motivo oculto de Donald Trump sobre Bitcoin es promover las monedas estables para extender la hegemonía de dólar.
La inteligencia artificial se ha convertido en el gran motor de los mercados financieros, concentrando cada vez más el peso del crecimiento en un reducido número de valores. El entusiasmo es evidente: las menciones en presentaciones de resultados se han disparado y los índices bursátiles reflejan una dependencia creciente de esta tendencia. Sin embargo, detrás de este fuerte impulso también se esconde un riesgo mayor: la elevada concentración y la sobrecompra obligan a ser selectivos, priorizando aquellos activos con una estructura técnica sólida y un potencial sostenible en el tiempo.
El sistema financiero europeo atraviesa una etapa en la que las exigencias regulatorias se intensifican. Aunque durante años la supervisión se centró principalmente en las grandes entidades, ahora los bancos más pequeños han pasado a ocupar la atención del Banco Central Europeo.