Una revalorización superior al 75 por ciento en lo que va de año convierte a Jazztel en la compañía que más alegrías da a sus accionistas en 2009, tras Española del Zinc. Considerado siempre como un valor especulativo, los analistas coinciden en que Jazztel está plantando cara a la crisis con buenas cifras de captación de clientes y con reducción de pérdidas. Buena parte de los expertos vaticinan que veremos cotas más altas en el valor, pero tampoco faltan puntos negros en la tecnológica, como su deuda o su iliquidez.
Aunque no es ajena al último rally de la bolsa, el jueves sus arrugas se alisaron un poco más en el parqué, con una subida superior al 12 por ciento. Repuntó con fuerza pese a anunciar una caída del beneficio del 74,13 por ciento en su último ejercicio fiscal –cerrado a 28 de febrero-. Lo que el mercado aplaude, según los expertos, es que Adolfo Domínguez reitere sus medidas para “remendar” el acusado descenso del consumo que trae consigo la crisis actual: mantiene en 2009 el freno a su plan de expansión y dice que cerrará tiendas no rentables.
Evitar la fuga de dinero. Con este objetivo varias gestoras han decidido poner en el mercado un nuevo tipo de fondos de renta fija, pero cerrados, cuya filosofía es la de comprar y mantener a vencimiento frente a los vaivenes del mercado y frente a posibles problemas de liquidez. Eso sí, este tipo de productos penalizan al partícipe que quiera salirse del fondo antes de la fecha acordada, lo que impide ventas forzosas y un daño de la rentabilidad en el plazo original.
Casi dos meses llevan los mercados de rebote, con algunas correcciones puntuales, pero rebotando al fin y al cabo. Los inversores se han asido al menor atisbo de “recuperación” para propiciar la continuación de un rally que parece ajeno a la realidad económica. Pero… ¿hay realmente razones fundamentales para seguir al alza?
La renta variable está comenzando a dar señales de entrada y el selectivo español cotiza ya con una minusvalía anual de apenas un 3,35% aunque aún los nubarrones económicos y empresariales no dejan ver el horizonte con claridad. De ahí que uno de los consejos de los expertos pase por ir tomando posiciones de riesgo bursátil pero con red. Un soporte que dan los fondos de inversión con stop loss, que aligeran las pérdidas en caso de caída.
Es una palabra que no gusta, pero que está ahí y que podría llegar a convertirse en España en una realidad: deflación. Técnicamente deben contabilizarse dos trimestres consecutivos de precios negativos para hablar de ella, pero los últimos datos apuntan maneras: el IPC marcó en marzo el primer signo negativo de su historia al situarse en el -0,1 por ciento en tasa interanual. En medio del debate entre agentes más cautos y más alarmistas, no está de más estar preparados y saber qué valores pueden servirnos de escudo deflacionista.
“Poderoso Caballero es don Dinero”… Para lo bueno y parece que también para lo malo. El origen de la crisis que vivimos se encuadra en el sector financiero, los bancos son el núcleo de un tornado económico que para algunos expertos, tiene visos de amainar. Han sido el lastre de los parqués y han tirado de los índices hacia el subsuelo, ahora dicen los analistas que los últimos serán los primeros en la renta variable. Esta semana ha sido así al calor de los buenos resultados presentados por los gigantes financieros en EEUU. El camino ha sido –y aún es- tortuoso, ¿la reestructuración del sector es real y válida o aún hay zombis financieros camuflados?
Expertos y organismos lo tienen claro: a Latinoamérica no le hace falta más plan de rescate que el actual para salir de esta situación y será el primero en dar señales de recuperación. Algo que beneficiará no sólo a las compañías autóctonas sino que dará un plus de rentabilidad a las españolas que allí invierten. Santander, Telefónica o Repsol se mueven en el mismo escenario que Vale do Río Doce o Petrobrás. El objetivo una vez más se fija en la región con la Cumbre de las Américas que tiene lugar este fin de semana.
Invertir en renta fija corporativa es la opción más recomendada en estos momentos por los expertos, que ven este tipo de activo financiero el refugio ideal en tiempos de crisis. Ahora bien, si está pensando en hacerlo, la recomendación es unánime: la mejor manera es a través de los fondos de inversión, ya que, acudir a los mercados primarios y secundarios de deuda, es en el caso de la primera opción, difícil y en el caso de la segunda, arriesgado.
Muchas empresas de pequeña capitalización están sorteando la crisis y los vaivenes de la bolsa mejor que buena parte de las grandes. En lo que llevamos de 2009, compañías como Amper, Realia, Clínica Baviera…, pero sobre todo Duro Felguera o Jazztel se colocan entre las que más alegrías dan a sus inversores en un contexto que sigue incierto…Pero ¿dónde está la clave de su buen comportamiento? Y sobre todo, ¿siguen teniendo potencial?