El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos Ben Bernanke dijo ver señales de mejoría en los mercados financieros pero se mostró prudente sobre las perspectivas de la economía, debido al esperado empeoramiento de la crisis inmobiliaria. "Desde mediados de agosto el funcionamiento de los mercados financieros mejoró un poco", lo cual "es un desarrollo positivo para las perspectivas económicas a corto plazo porque ello aumenta la perspectivas de tener un crecimiento moderado con precios estables", afirmó Bernanke.
El crecimiento debería ser "moderado" en el tercer trimestre, pero las mayores incertidumbres pesan sobre el futuro, agregó el presidente de la Fed según el texto de su discurso difundido por adelantado en Washington. Desde mediados de septiembre, "los indicadores económicos reforzaron las expectativas de la Fed de un nuevo debilitamiento del mercado inmobiliario", afirmó. "La continuidad de la contracción del (mercado) inmobiliario va sin duda a ser un freno importante en el curso del trimestre y hasta comienzos del año próximo", advirtió. Bernanke señaló sin embargo que es difícil evaluar las consecuencias de estos sucesos sobre el resto de la economía. Por el momento existen pocas señales de contagio y "es demasiado pronto para decir en qué medida los gastos de los consumidores y de las empresas van a estar afectadas por la debibilidad del inmobiliario y el estrechamiento de las condiciones de crédito", agregó.