El Banco de Industria Alemán (IKB) revisó a la baja sus pronósticos de beneficio y despidió a dos directivos más por su exposición a la crisis hipotecaria estadounidense. Y todo ello tras conocerse el informe de la auditoría de PricewaterhouseCoopers (PwC), que mostró puntos débiles en partes del análisis y la gestión de riesgo: algunas decisiones de inversión se ejecutaron sin el control adecuado.
Esta auditoría externa ha puesto de manifiesto que el comité ejecutivo no informó al consejo de vigilancia de los riesgos de la exposición a las hipotecas subprime. Por ello el consejo no pudo reconocer la especial situación de riesgo que hizo necesaria una inyección de liquidez de 3.500 millones de euros para cubrir pérdidas. IKB, que financia pymes y está participado por entidades públicas, prevé ahora para su actual año fiscal una pérdida neta de 500 millones de euros frente a los 450 millones de euros pronosticados anteriormente, por costes de reestructuración más elevados, según el sistema contable alemán. Además, IKB calculó a finales de septiembre que su exposición a la crisis hipotecaria de EEUU le causará una pérdida neta de hasta 700 millones en el ejercicio 2007-2008, según el sistema contable IFRS, pronóstico que mantiene. Cambios en la dirección Desde ayer, tras una reunión del consejo de vigilancia, Reinhard Grzesik es el nuevo director de la división de Finanzas de IKB en sustitución de Volker Doberanzke, quien dimitió a comienzos de agosto, después de que lo hiciera el presidente de la entidad Stefan Ortseifen, a su vez sustituido por Günther Bräunig. Grzesik ha sido hasta ahora el responsable del área financiera del Depfa Bank. Al mismo tiempo, IKB se desprendió de otros dos directivos más: Frank Braunsfeld y Markus Guthoff. Además, la fiscalía de Düsseldorf ha abierto investigaciones por posible malversación de fondos contra el IKB, en el que el Banco estatal de Crédito para la Reconstrucción y el Desarrollo (KfW) posee un 38 por ciento de IKB.