El banco hipotecario británico Northern Rock PLC reitera que aún sigue conversando con diferentes partes sobre su futuro, en respuesta a la información del Financial Times que dice que el fondo de inversión privado JC Flowers podría reunirse con los asesores del banco para iniciar el proceso de due diligence. De momento, la entidad británica sólo confirma que habla con todas las partes interesadas y los inversors, cansados de ofertas que no llegan optan por "hacer caja" y vender los títulos de la compañía.
Financial Times ha publicado que el fondo privado de inversión JC Flowers se reunirá con Northern Rock, lo que podría conducir a que el banco hipotecario decida abrirle sus libros. Según el diario, JC Flowers tiene asegurados unos 15.000 millones de libras que podría utilizar para comprar el octavo banco británico. Pese a los rumores mediáticos de que varios pretendientes han mostrado interés por comprar parte o todo el banco británico, las ofertas no han llegado y los inversores están optando por hacer caja. Desde el pasado fin de semana, la incertidumbre sobre el futuro de la entidad con sede en Newscastle (norte de Inglaterra) ha ido aumentando a raíz de la aparición de noticias sobre la posibilidad de que se venda la cartera de hipotecas del Northern Rock. Pretendientes De acuerdo con el diario "The Sunday Times", los fondos de inversión estadounidense Cerberus y JC Flowers han dado el visto bueno para negociar con la directiva del Northern Rock. Por su parte, el empresario español José María Ruiz-Mateos ya ha renunciado a su intención de comprar el banco, dadas las "malas condiciones" en que se encuentra actualmente la entidad financiera, según una carta enviada por el jerezano a Merrill Lynch. Víctima de la crisis de crédito El Northern Rock fue víctima de la crisis financiera porque, al contrario que la mayoría de los bancos, recauda la mayoría de su dinero en el mercado interbancario. Ese mercado se enfrió debido a la crisis en el mercado de las problemáticas hipotecas de alto riesgo (subprime) estadounidenses, ya que los bancos mundiales y otros inversores en deuda se mostraran poco dispuestos a prestarse dinero entre sí. Esa situación forzó al Northern Rock a pedir liquidez de emergencia al Banco de Inglaterra, lo que hizo cundir el pánico entre los clientes de la entidad, que retiraron al menos el 8por ciento de sus depósitos.