El presidente de Northern Rock, Matt Ridley, ha confirmado a una comisión parlamentaria británica, el Treasury Committee, que ha presentado su dimisión debido a la situación de iliquidez que sufre la entidad, lo que le obligó a aceptar fondos de rescate del Banco de Inglaterra. Ridley señala que ha dejado claro al director senior independiente que su cargo está a disposición tan pronto como crea que es conveniente para la compañía, al tiempo que atribuye la crisis de Northern Rock a una "concatenación imprevista" de hechos.
Northern Rock, el octavo banco del Reino Unido por capitalización bursátil, ha registrado una caída de sus acciones de más 80% después de revelar en septiembre que este verano recurrió a los fondos de emergencia del Banco de Inglaterra. El banco había financiado el 75% de sus hipotecas con dinero prestado en el mercado mayorista y con la crisis de hipotecas 'subprime' se vio incapaz de refinanciar su deuda por el endurecimiento de las condiciones producido en el mercado de crédito interbancario en agosto.