El consorcio liderado por el grupo Virgin, propiedad del magnate británico Richard Branson, ha remitido al consejo de Northern Rock una "indicación de interés no vinculante" que de concretarse permitiría al consorcio inyectar nueva financiación a la entidad, en crisis desde hace un mes por problemas de liquidez. En el caso de prosperar la oferta, Northern Rock pasaría a llamarse Virgin Money.
El consorcio liderado por la compañía presidida por el popular empresario británico Richard Branson indicó que "está interesado en invertir y proporcionar financiación de manera permanente a Northern Rock". Asimismo, apuntó que la propuesta se centra en la solución más rápida para restaurar la confianza del público en la entidad y devolverla a la senda de un crecimiento rentable. Richard Branson afirmó que "si la propuesta sale adelante seremos capaces de crear una nueva alternativa bancaria para todos en Reino Unido".