La entidad presidida por Jean Claude Trichet ha cumplido con las previsiones al mantener los tipos de interés en el 1,5% en su clásica reunión de los jueves. En la rueda de prensa posterior, el presidente del BCE ha anunciado una inyección de liquidez en los mercados, asegura no haber interrumpido el programa de compra de deuda pública y ha reconocido una ralentización en la economía comunitaria. Ni hablar, por cierto, de los bonos de España e Italia porque las compras ya están cerradas en Irlanda y Portugal.
La Bolsa neoyorquina ha vuelto al terreno de las pérdidas después de lo que ha sido un simple descanso en su hecatombe. Ni la aprobación de un nuevo techo de gasto, ni los rumores sobre un QE3, ni siquiera la calma en el mercado europeo tras la reunión del BCE sirven para alejar a los bajistas en Wall Street. El más perjudicado es el Nasdaq con un recorte superior al 1,60%.
Los futuros del mercado americano adelantan caídas en la sesión. El Dow Jones pierde un 0.6% en tanto que el S&P500 podría abrir con cesiones de más del 0.8%, hasta los 1.244 puntos. Números rojos que se producen después de ver el incremento en las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo - que subieron hasta las 405.000 en la última semana- y a la espera de conocer mañana el dato de empleo. Minutos después de conocer que el BCE mantiene los tipos de interés en el 1.5%, el euro-dólar se mueve en las 1.42 unidades.
La investigación abierta por la Justicia francesa se remonta a la gestión de la actual presidenta del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, cuando era ministra de Finanzas gala.
El BCE no ha sorprendido al mantener el precio del dinero en el 1.5%. Sin embargo, más que en la decisión sobre los tipos de interés el mercado espera que Jean Claude Trichet de pistas sobre si tomará medidas o no para frenar el recrudecimiento de economías como la española e italiana.
Se cumple el guión. La máxima autoridad monetaria de Inglaterra ha decidido en su reunión mensual no subir los tipos de interés, con lo que se mantienen en el 0,5%, a pesar de la intención más que notable de algunos de sus miembros de elevar esta tasa desde hace meses.
Poco ha durado la alegría. A pesar del rebote inicial de la sesión- que ha llevado al selectivo español a recuperar los 9.200 puntos - el Ibex 35 se ha dado la vuelta y ha comenzado a cotizar en negativo. Tanto es así que ha llegado a perder los 9.000 puntos. BME y Telefónica son los únicos valores que intentan nadar a contracorriente.
Adidas subió en el primer semestre su beneficio neto hasta 349 millones de euros, un 18,3 % más que en el mismo periodo de 2010.