La entidad presidida por Jean Claude Trichet ha cumplido con las previsiones al mantener los tipos de interés en el 1,5% en su clásica reunión de los jueves. En la rueda de prensa posterior, el presidente del BCE ha anunciado una inyección de liquidez en los mercados, asegura no haber interrumpido el programa de compra de deuda pública y ha reconocido una ralentización en la economía comunitaria. Ni hablar, por cierto, de los bonos de España e Italia porque las compras ya están cerradas en Irlanda y Portugal.

En plena rueda de prensa se filtraba la información de que el Banco Central Europeo había comprado a través del mercado secundario bonos irlandeses y lusos como contraste a la aparente falta de actividad de la entidad en este aspecto. La entidad monetaria europea inició en mayo del pasado año este programa de compra de deuda pública para ayudar a los países que atraviesan dificultades de refinanciación y ha adquirido hasta ahora bonos por valor de unos 75.000 millones de euros.

Trichet anunció también que la entidad va a prestar a los bancos comerciales toda la liquidez que necesiten durante seis meses en una operación extraordinaria, debido a la reaparición de tensiones en algunos mercados financieros de la zona del euro. La operación, que se llevará a cabo como un procedimiento de subasta a tipo fijo con adjudicación plena, será anunciada el 9 de agosto, con adjudicación el 10 y liquidación el 11.


Los tipos de interés se mantienen en el 1,5%
Por otra parte, el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido mantener los tipos de interés de la zona euro en el 1,5%, después de haberlos subido en un cuarto de punto por segunda vez en 2011 en la reunión del mes de julio.

Los tipos de interés abandonaban en abril su nivel más bajo de la historia, donde habían permanecido desde el mes de mayo de 2009 con el objetivo de apoyar la recuperación de la economía de la eurozona.

Con esta decisión, se cumplen las previsiones de los analistas, que no esperaban una subida de tipos en el mes de agosto, y toda la atención se centra ahora en la rueda de prensa del presidente del BCE, Jean Claude Trichet, marcada por el agravamiento de las crisis de deuda soberana, centrado ahora en España e Italia, y que ha llevado a la prima de riego española a superar esta semana los 400 puntos básicos.

La estimación adelantada de inflación de la zona euro prevé una tasa de inflación para el mes de julio del 2,5%, lo que supone dos décimas menos que el nivel registrado en junio.

El producto interior bruto (PIB) de la zona euro registró en los tres primeros meses del año un crecimiento del 0,8%, frente al 0,3% registrado en el último trimestre del año. En términos interanuales, la economía de la zona euro registró una expansión del 2,5% respecto al primer trimestre de 2010, frente al 1,9% de los tres últimos meses de 2010.

Banco de Inglaterra, en su línea
La máxima autoridad monetaria de Inglaterra ha decidido, dentro también de lo previsible, mantener los tipos de interés en el medio punto porcentual. Es un clásico que se repite también mensualmente como previa a la reunión del BCE y, en esta ocasión, en sintonía con Trichet han seguido el guión a pesar de la clara predisposición de alguno de sus miembros  a subir los tipos, al menos, un 0,25%.