La agencia de calificación no cesa en su empeño de poner nerviosos a los inversores europeos. Si S&P 'se confundió' hace unos días cuando lanzó una rebaja sobre la deuda gala que finalmente no fue, ahora es Moody´s la que advierte: el repunte de la prima de riesgo pone en peligro la capacidad de financiación francesa.
El selectivo español abre en negativo. El cambio de gobierno no vira las tornas del mercado, aunque la prima de riesgo se suaviza hasta los 445 puntos básicos. El Ibex 35 abre con una caída del 0,35% en los 8.281 puntos, aunque no pierde los soportes. En el mercado de divisas el euro cede a los 1,35 dólares y, en el de materias primas, el barril de brent baja a 107,53 dólares.
La prima de riesgo ofrecida a los inversores por los bonos españoles a diez años respecto a los alemanes se ubicaba hoy por encima de los 445 puntos básicos, con un interés superior al 6,4%.
Tregua de la bolsa madrileña en el día de la resaca electoral. Nuestro selectivo rebota más de un 1% lo que le devuelve por encima de los 8.400 puntos. Europa, por el contrario, cede en la preapertura ignorando los cambios en España y, mientras, la prima de riesgo amanece contenida en los 450 puntos básicos. El euro aguanta en el 1,35 a la espera de lo que pueda suceder en el viejo continente, aunque el Nikkei ya anticipa recortes en las bolsas occidentales.
La semana comienza con pérdidas de la mano del índice Nikkei de Tokio, aunque se trate de caídas moderadas. Veremos cómo abre Europa que a todas luces mantendrá la volatilidad en el mercado.
El lento crecimiento económico en Europa, bajos tipos de interés, inflación moderada y baja rentabilidad en otros activos puede conducir a los inversores hacia deuda de alta rentabilidad.
En una semana en la que la prima de riesgo española ha marcado su máximo histórico al tocar la cota de los 500 puntos básicos, Santander, BBVA y Telefónica se han dejado entre un 2% y un 4%. Sin embargo, ninguno de los gigantes del Ibex 35 ha perdido soportes, garantizando así al selectivo poder caminar por encima de los 8.200 puntos. Parece que la bolsa está descontando una situación mejor a la actual y una intervención importante de los bancos centrales, por lo que los visos de un rally de final de año aún permanecen, dando la espalda al pavor que reina en el mercado de renta fija.