Sachin Mittal, analista de DBS, ha mostrado entusiasmo sobre el rendimiento financiero y crecimiento de suscriptores de Netflix. Manteniendo la recomendación de compra sobre la compañía.
Alphabet empezó a pagar su dividendo en el verano pasado y su rendimiento es de tan solo un 0.5%. Aunque parece poco, es un plus para una Big Tech con un gran futuro.
La producción de Ford se enfrenta a dificultades ante las disposiciones chinas sobre la exportación de tierras raras.
Los índices de Wall Street apuntan una apertura claramente a la baja después de que Israel lanzara un ataque aéreo contra Irán, disparando los precios del petróleo y añadiendo una complicación más en un momento de intensas tensiones internacionales.
Los que pensaban que Oracle era un gigante dormido, anclado en el negocio de las bases de datos... pues se han llevado una sorpresa de las buenas. La compañía acaba de despertar de un salto, y de qué manera. Sus acciones han protagonizado una de las subidas más verticales que hemos visto últimamente, demostrando que en bolsa, el guión puede cambiar en un solo día.
En la guerra entre los fabricantes de chips, Broadcom se muestra como la firma más diversificada del sector con amplia exposición a dos sectores claves.
Tesla es el principal fabricante de coches eléctricos y desde el 2010 viene prometiendo a sus inversores la producción de coches autónomos, pero esto para más una utopía que una realidad.
El presidente de EEUU, Donald Trump, trabaja en una ley que permitirá que cada niño en EEUU reciba una cuenta de inversión de 1.000 dólares en el momento de nacer. Así habría funcionado históricamente la medida de haberse implementado antes.
Micron ha anunciado que invertirá 200.000 millones de dólares en instalaciones para fabricar chips de memoria en EE.UU.
Apertura a la baja de Wall Street en la sesión de este jueves. La combinación de la elevada incertidumbre comercial y de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio son demasiado lastre para los grandes índices neoyorquinos, a pesar de que la inflación vuelven a dar una tregua. El S&P 500 pone en peligro los 6.000 puntos.