En plena temporada de resultados e incluso antes de que muchos de los grandes publiquen los analistas se lanzan a valorar a las compañías cambiando o manteniendo sus anteriores estimaciones ante la evolución de su negocios y las noticias que los rodean. Estos son las últimas recomendaciones sobre algunos de los grandes valores de Wall Street
La resaca de los resultados y la caída de los servicios del miércoles por la mañana en Europa se ha dejado sentir en la cotización del que ya se mueve como el peor de los Big Tech en lo que llevamos de ejercicio. Sus previsiones no gustan a los inversores y preocupa que se pueda producir otro episodio como los vividos con las aplicaciones de Meta.
Los chips de Arm Holdings, que son utilizados por varias empresas, le están ganando terreno a Intel que va perdiendo grandes clientes como Apple, Amazon y Microsoft.
Guy Turner, presentador del canal de Youtube Coin Bureau, ha señalado en su canal que USDC está a punto de superar a Tether debido a varios factores.
Tras décadas de crecimientos generalizados, los gigantes tecnológicos de Wall Street se han visto envueltos en una oleada de despidos que no hace más que acelerarse. Amazon, Google, Microsoft, Meta, Spotify o Tesla son solo algunos de los ejemplos, mientras las empresas se preparan para una recesión que parece inevitable.
Tesla ha presentado sus resultados del 4to trimestre de 2022 informando aumento de ingresos y ganancias. Sin olvidar la producción de Cybertruck.
Solana no está en un buen momento debido a varios problemas. Pero el apoyo de desarrolladores como Vitalik Buterin, cofundador de Ethereum, impulsa su valor un 10%.
Apple no ha recortado empleos desde 1997, y no se lanzó a una ola de contrataciones como hicieron otras Big Tech en los últimos cuatro años. Por ello, no se suma a los recortes de otras empresas del sector.
El final del dinero barato tras la subida de tipos de interés de la Reserva Federal ha cambiado la visión entre cuales son las acciones de valor y cuáles son las de rápido crecimiento en Wall Street.
Las siempre tensas relaciones entre EEUU y China han encontrado un nuevo punto de fricción en la industria de los semiconductores, vital para los smartphones o los electrodomésticos, pero también para el sector de defensa. Y como reza el refrán, ‘a aguas revueltas, ganancias de pescadores’: varios fabricantes de chips parecen ofrecer buenas perspectivas de rentabilidad, en un entorno en que se prevén mayores inversiones en el sector.