Wall Street afronta la apertura de este viernes con fuertes caídas en los futuros después de los máximos históricos registrados ayer por el Nasdaq y el S&P 500. El renovado temor a tensiones en el Estrecho de Ormuz, la debilidad de las tecnológicas asiáticas y la falta de avances concretos en la cumbre entre Estados Unidos y China enfrían el optimismo desatado en torno a la inteligencia artificial.