Añadir Estrategias de Inversión en Google

José Luis Cava plantea por qué mantiene una visión alcista a medio y largo plazo sobre el sector tecnológico, empezando por descartar que estemos ante una burbuja similar a la de las puntocom del año 2000. Argumenta que, a diferencia de entonces, las empresas que lideran la inversión en inteligencia artificial son rentables, financian su crecimiento mayoritariamente con recursos propios y lo hacen para asegurar su competitividad futura, no desde la especulación. 

Además, sostiene que la adopción masiva de la inteligencia artificial impulsará un aumento significativo de la productividad, reduciendo costes, elevando beneficios empresariales y, eventualmente, moderando los precios, lo que facilitaría bajadas de tipos de interés y apoyaría nuevas subidas bursátiles.

Desde el punto de vista técnico, señala que el sector tecnológico sufrió una corrección prolongada entre octubre de 2025 y abril de 2026, lo que habría “limpiado” el mercado de posiciones débiles, dejando una base más sólida para futuras subidas. Sin embargo, advierte que en el corto plazo existe un exceso de optimismo, reflejado en fuertes entradas de capital en ETFs del sector, lo que podría dar lugar a una corrección antes de continuar la tendencia alcista.

En su análisis operativo, identifica niveles clave: una resistencia en torno a 111,5 y varios soportes relevantes (96, 88,90 y 75,96), que servirían como zonas potenciales de entrada bajo criterios de gestión de riesgo. Insiste en la importancia de buscar operaciones con una adecuada relación riesgo-recompensa, adaptada a la tasa de acierto del inversor.

Finalmente, propone centrarse en ETFs tecnológicos de pequeña y mediana capitalización, como oportunidad de inversión, destacando niveles técnicos concretos (soporte en 23,23 y zona de compra potencial en torno a 29) y subrayando que la clave del éxito en el mercado es controlar las pérdidas y gestionar correctamente el capital.