Con motivo del Knowledge Exchange Event celebrado en Madrid la semana pasada, Doug Rao y Steve Weeple, gestores de Janus Henderson, hablaron de sus estrategias de renta variable, dónde ven las oportunidades de inversión en esta clase de activo en el contexto actual, cómo gestionan sus carteras y la filosofía de inversión de sus productos
Los instintos forman parte de nuestra esencia. Por irracionales que parezcan a veces, influyen a diario en nuestras decisiones. Por desgracia, a la hora de invertir ocurre igual. ¿Por qué «por desgracia»? Pues porque a menudo nos perjudican. Seguro que conoce gente que sabía que estas o aquellas acciones iban a caer un 15%, nos pasamos la vida escuchando historias en que la intuición ha sido buena consejera. La otra versión es cuando sabíamos que algo malo pasaría y nos equivocamos por no fiarnos de nuestros instintos; o al menos así es como lo recordamos. Sin embargo, estos pensamientos no dejan de ser trampas que el cerebro le pone para confundirle.
En muchos países desarrollados asistimos, cada vez en mayor medida, a la caída de los rendimientos de los títulos de renta fija por debajo de cero: en el caso de Alemania son actualmente negativos hasta los 17 años y en el de Japón hasta los 15 años.
El CEO de Berkshire Hathaway no ha encontrado mucho a lo que vincular su cartera a lo largo de 2019. El oráculo de Omaha utilizó el mercado bajista del cuarto trimestre de 2018 para obtener gangas y salir de algunas inversiones que ofrecían un bajo rendimiento, acumulando un total de 17 operaciones sobre acciones. Este año el inversor no ha sido muy activo pero tiene algunas “joyas” que merece la pena mirar.
Los dividendos a nivel mundial crecieron a 513.800 millones de dólares en el segundo trimestre, un 1,1% más respecto a la misma etapa de 2018. Un resultado que supone un nuevo récord y en el que España tuvo un papel notable de sus dividendos. Esta es su posición en el mundo.
A primera vista, la gestión pasiva de cartera puede antojársele una tarea fácil. Elija uno o varios fondos de bajo coste que repliquen un índice de mercado general, manténgalo indefinidamente y observe cómo crece su dinero. Sin embargo, no sucumbir a la tentación de tocar la cartera es mucho más complicado psicológicamente de lo que se piensa.
Informe de Fisher Investments España sobre los aspectos económicos y políticos que afectan a los mercados de valores mundiales.
En un universo de inversión de miles de valores, ¿cómo se decide cuáles formarán parte de la cartera? Nuestra experiencia nos dice que entre los inversores profesionales hay dos escuelas generales de pensamiento. El enfoque bottom-up (‘de abajo arriba’) o ascendente hace hincapié en la selección individual de títulos a partir de una serie de criterios como la rapidez con que han crecido las ventas o los bajos precios en relación con los beneficios empresariales; según este método, los inversores de renta fija pueden buscar valores con un determinado rendimiento o calificación crediticia.
Los mercados de renta variable internacionales ofrecen a los inversores miles de valores entre los que elegir. Enfrentarse a ellos como si no guardaran ninguna relación entre sí supondría una ardua tarea para cualquier analista bursátil o inversor. Por suerte, hay muchas maneras de categorizar los valores que facilitan el estudio. Una de las clasificaciones es por sectores de renta variable, cuya comprensión, a nuestro juicio, permite ampliar la diversificación y gestionar el riesgo.
La curva de rendimientos representa la distribución en todos los plazos de los tipos de interés que se pagan en un país por los préstamos, desde los de corto plazo que fija el banco central hasta la rentabilidad de los bonos soberanos a largo plazo negociados en el mercado. Como es un indicador económico de amplia aceptación, en este artículo le explicamos cómo funciona y cómo lo interpretamos en la actualidad.