La cotización de ArcelorMittal vuelve a ceder soportes en un contexto de debilidad compradora, que permite pensar en una ampliación del escenario correctivo rumbo a los mínimos registrados el pasado mes de SEP16.
Mucha gente en Wall Street empieza a pensar que las bolsas subirán en 2019, a pesar de que no recibirán la ayuda de Powel en el primer trimestre de 2019.
La tendencia del S&P 500 sigue siendo bajista.
La cotización de Iberdrola se gira al alza a partir de soportes relevantes que identificamos en torno a los 6,798 / 6,766, giro que se produce sin volumen de contratación y en un contexto en el que el título debería normalizar excesos alcistas.
La reciente corrección ha derivado en un extremo de alta volatilidad y sobreventa que ha provocado un alto repunte en el volumen de contratación. La combinación citada suele preceder a los rebotes y se produce a un paso de soportes clave. Podemos esperar a un giro al alza y, por encima de 23,28, se activarían señales de compra.
Las divergencias alcistas en volumen y osciladores de precios permiten perfilar un posible escenario de rebote. Por encima de 22,28 se confirma señal de compra y se puede buscar una aproximación a la directriz bajista de largo plazo. Por la parte inferior, la zona a vigilar se encuentra entre 20,50 y 19,90.
Tras una apertura a la baja con una gran cantidad de papel presionando a la baja al S&P 500, que llegó a perder algo más del 2,5%, pero tres horas antes de cierre se inició una oleda compradora que impulso al S&P 500 recuperando todas las pérdidas de la sesión y consiguiendo cerrar cerca de los 2.500.
La subida de la Navidad continúa. Es un rebote dentro de una tendencia bajista y, por lo tanto, debemos considerarla como una oportunidad de venta.
Se juntó todo.
Una orden masiva de compra.
La cancelación masiva de posiciones cortas y la apertura agresiva de posiciones largas
Los niveles de "sobreventa" que presentan los indicadores de momento del S&P 500 son muy elevados y el VIX ha marcado nuevos máximos y se encuentra cerca de los máximos de febrero. Podemos concluir que se da la condición necesaria para que se produzca un rebote, pero como no se ha alcanzado una lectura extrema en la aversión al riesgo vamos a considerar como escenario más probable que el S&P 500 siga cayendo a corto plazo.
El precio consolida por encima de (1) las medias móviles de 40 y 200 sesiones, y (2) la directriz bajista de largo plazo. El volumen repunte y la volatilidad es inferior a la media favoreciendo la formación de un suelo. La aproximación a 7,328 representa una oportunidad a esta posibilidad de giro al alza.
La cotización de Banco Sabadell amenaza soportes de muy largo plazo, que se proyectan desde los mínimos del año 2016 y cuya perforación, es el escenario a priorizar en un contexto de máxima debilidad por parte de las compras.