Esperaba que el soporte de los 2.690 funcionase, pero me equivocaba. El 2.690 ha sido perforado con lo que las presiones bajistas se han acentuado.

No se produjo la capitulación que yo esperaba en torno a los 2.690, pero también es cierto que, al ser incapaz de superar el 2.750, tampoco se activó una señal de compra.

Tenía la esperanza de que el S&P 500 respetase el soporte de la zona de los 2.690 tras el fuerte rebote experimentado en la sesión del martes, pero me equivocaba.

La clave para que el S&P 500 formase un suelo en 2.690 es que fuese capaz de superar el 2.750. Por eso, aunque esperaba que el 2.690 funcionase como soporte, también dije que mientras se mantuviera por debajo de 2.750 no tendríamos confirmación de un suelo y consideraríamos que la tendencia dominante seguiría siendo bajista a corto plazo.

El S&P 500 no pudo superar el miércoles el 2.750 y se giró bruscamente a la baja. Y cerró por debajo de 2.690.

Al perforarse el 2.690, se han activado señales de venta y abre el camino hacia la zona 2.600-2.550.

Este es el escenario más probable en tanto en cuanto se mantenga por debajo de 2.750.

El movimiento a la baja de ayer estuvo liderado por el sector de semiconductores, tecnología y biotecnología.

El NASDAQ 100 perforó el soporte de los 6.850. Mientras se mantenga por debajo de 7.150 consideraremos que lo más probable es que siga cayendo y que se dirija a la zona de los 6.400.

La curva de los futuros sobre el VIX presenta pendiente negativa, lo que hace más probable que la tendencia bajista continúe a corto plazo.

Da la sensación de que las bolsas estadounidenses han llegado a un momento crítico en el que están resintiéndose de la elevación de los tipos de interés por parte del FED y por la reducción de sus balances por parte delos bancos centrales.

El IBEX sigue dentro de una tendencia bajista que pueden enviarlo a las cercanías del 8.500.

 

Gráfico diario del S&P 500 Contado