Un mercado que durante años ha funcionado como una autopista de un solo carril —todo hacia Estados Unidos y, a poder ser, hacia las mismas siete compañías—, y ahora empiezan a aparecer señales de posibles cambios. No de accidente, pero sí de saturación de ciertos activos. Y cuando eso ocurre, debemos centrar la selección mejor.
La estrategia de inversión Value busca lograr beneficios a través de la compra de acciones de compañías infravaloradas, es decir, por debajo de su valor real, con potencial de revalorización a largo plazo. En un momento en que las bolsas vienen de un 2025 muy bueno -especialmente la española- y en general las valoraciones son elevadas, buscar estas oportunidades puede ser una opción inteligente a la hora de entrar en el mercado.
eDreams ODIGEO y Meliá Hotels destacan por la evolución positiva de sus fundamentales, la expansión de sus modelos de negocio y unas valoraciones que, según el consenso, aún dejan margen de recorrido en bolsa a medio y largo plazo.
Dos megaproyectos ferroviarios avanzan en direcciones opuestas a través del corazón del continente africano. Uno apunta al Atlántico con respaldo financiero de Estados Unidos y Europa. El otro se proyecta hacia el Índico impulsado por China.
Las bolsas europeas abren al laza este lunes en una sesión en la que Wall Street permanecerá cerrado por la festividad del Día del Presidente. Las bolsas asiáticas que han abierto también han cerrado la alza mientras el petróleo, el oro y las criptomonedas, mantienen las caídas.
Los futuros del Euro STOXX 50 subían 2 puntos, hasta los 6.001, mientras que los futuros del Ibex 35 bajaban 135 puntos (-0,76%) hasta los 17.756,5 puntos.
La IA ya no es una promesa lejana ni una herramienta reservada a grandes corporaciones tecnológicas. La segunda ola de esta tecnología ha comenzado a transformar de forma tangible el tejido empresarial, especialmente en el segmento de las pequeñas y medianas empresas.
El ciclo alcista aún no ha agotado su potencial. Los máximos históricos, la narrativa tecnológica, la planificación activa y la diversificación muestran que 2026 puede ser una primavera que derive en un verano financiero largo y fructífero. La clave está en combinar paciencia, estrategia y visión, transformando volatilidad e incertidumbre en oportunidades de crecimiento sostenido y real, y recordando que los mercados funcionan como un ciclo de estaciones: la inversión disciplinada siempre encuentra su recompensa.